Y sin haber recuperado fuerzas, decenas de miles de sevillistas que festejaron hasta bien entrada la madrugada de hoy este tercer título (entre las dos “UEFA’s” se metió la Super Copa de Europa brillantemente ganada al Barcelona) en la tradicional Puerta de Jerez y junto al mismo “Sánchez Pizjuán” se preparan ya para apoyar al equipo en el que va a ser su recorrido triunfal.
Un recorrido en el que este año se incorpora un paseo por el río Guadalquivir (el “Betis” de la época romana) a bordo de un barco que los conducirá hasta la altura del Centro de Alto Rendimiento, ya en la Isla de la Cartuja, para volver después hasta la Torre del Oro, donde se producirá el desembarco y comenzará la parte más multitudinaria del recorrido.
Desde el propio club y a través de los medios locales se ha pedido a los aficionados que no vayan al aeropuerto de San Pablo a esperar al equipo, y tal vez por ello tampoco se ha desvelado el recorrido que en el mismo autobús de dos plantas en que lo hicieron el año pasado, los jugadores, técnicos y directivos se van a dirigir hasta el río ni el lugar en que van a embarcar.
Después sí, después, desde la Torre del Oro ya se sabe que el autobús los trasladará hasta la Santa Iglesia Catedral de Sevilla para ofrecer el nuevo preciado trofeo a la Patrona de la Archidiócesis, la Virgen de los Reyes, y desde allí hasta el Ayuntamiento, para desde las ventanas de la Casa Consistorial que dan a la plaza de San Francisco ofrecer esta segunda Copa de la UEFA a todos los sevillanos.
Un recorrido triunfal que va a acabar, como el año pasado, ante el mismo estadio Ramón Sánchez Pizjuán, a los pies del mosaico del Gol Sur pero fuera del estadio mismo porque todos quieren mantener cerrado el campo a fin de preservarlo, sobre todo su césped, porque la temporada no ha acabado y el Sevilla tiene mucha tarea aún por hacer.
Una tarea que empieza este mismo domingo en “Riazor”, donde si el Sevilla es capaz de superar el esfuerzo de anoche en Glasgow y ganar puede empezar de lleno, ahora sí, su lucha por el Campeonato de Liga al que se podrá dedicar en cuerpo y alma desde ahora, después de tres meses ininterrumpidos jugando “a cara de perro” Liga, UEFA y Copa del Rey, con encuentros entre semana durante todo ese periodo.
Ahora será de domingo a domingo, como los demás, sin ventajas ni desventajas, hasta final de temporada. Una temporada feliz que, al margen de lo que pase con la Liga, comenzó con la conquista de la Super Copa de Europa y terminará con la disputa de la final de la Copa del Rey. ¿Es para celebrarlo?