Del Olmo ya participó en 1995 en una boda maragata en la que se casó con la hostelera Maruja Botas, en la que su esposa oficial se puso nerviosa al escuchar al párroco preguntarle si acepta a otra mujer, hasta que éste le confirmó que se trataba de una unión simbólica.
“Me apena que una tradición como esta pueda desaparecer” y por ello se mostró “muy contento” de poder vestirse de nuevo de maragato y de hacerlo junto a una “leonesista como yo”.
El alcalde de Astorga, Juan José Alonso Perandones, y la integrante del grupo de danzas maragatas, Purificación Cepeda, han encarnado la figura de los padrinos del enlace de Carrasco y del Olmo.
En la tarde de ayer, tuvo lugar el enramaje de la casa de la novia, amenizado con bailes maragatos y con el reparto de mantecadas a los presentes. En la mañana del domingo y al aviso de un cohete, la comitiva comenzó el rito con un recorrido en el que recoge a los padrinos en la Cámara de Comercio para continuar hasta el Ayuntamiento, donde espera el novio, y finalmente el Casino, punto en el que aguarda la novia. Una vez allí, se desplazaron hasta la parroquia de San Bartolomé, donde la madrina fue la encargada de cambiar el pañuelo blanco que portaba la novia sobre su cabeza por uno bordado en seda verde y rosa que indica su inminente casamiento.
Una vez que el periodista y la presidenta de la Diputación salieron del templo convertidos ya en marido y mujer, participaron en un desfile de ramos y roscones en la Plaza Mayor para de este modo celebrar a ritmo de canciones tradicionales maragatas el feliz enlace. En todo momento han estado acompañados por “los mozos y mozas del pueblo”, portando ellas el tradicional ramo leones, en esta ocasión, lleno de rosquillas y colgando la lana con la que se hará el colchón en el que han de dormir los novios.
Los novios lucían para la ocasión el traje típico maragato ,“Llevan las maragatas a la cabeza un pañuelo; sartas o collar y un rosario un poco largo al cuello; sayuelo o justillo con camisa bordada por el pecho; faja, rodado, especie de brial de un paño tosco y blanquecino, principal industria del país; dos delantales de delante, que se llama mandil, y otros de detrás, que se llama facha. También llevan unas mangas de punto de colores ceñidas al brazo, por debajo de la camisa, cuyo nombre no damos aquí por no ser ya recibido. Las casadas van a misa con un manto y las solteras con su dengue o frisa de paño común con franja encarnada.
El traje del maragato se compone de sombrero de ala ancha con copa chata y cordón de seda alrededor,
coleto de piel, almilla, chaleco, camisa con cuello bordado, cinto con canana, bragas, calzones (botines) y zapatos con botón”.
Luis del Olmo, en el interior de la iglesia, estaba impaciente por acabar la ceremonia, pues “ quería besar a la novia”. Isabel Carrasco, por su parte, parecía nerviosa y nos ha prometido que “aprenderá a tocar las castañuelas”.
León es tierra de costumbres, y el deseo de los leoneses, sean figuras relevantes del mundo de la comunicación, políticos o ciudadanos de a pie, es conservarlas… “Del rápido bosquejo que hemos trazado, fácil será deducir la regularidad y pureza de costumbres, el buen gobierno y armonía de las familias, el respeto sumo a las canas y otros mil elementos de tranquilidad y sosiego interior” dicen los historiadores en referencia a la tierra Maragata.
<<No se pierda las fotografías del 'enlace'>>
www.cronicasdemibarrio.com