Así lo aseguró una psiquiatra que atendió a varios de ellos
Los niños del 11-M no olvidarán nunca y muchos sufrirán secuelas de por vida
jueves 31 de mayo de 2007, 18:52h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
Los niños y adolescentes que vivieron los atentados del 11-M en Madrid "no olvidarán nunca" ese suceso y muchos de ellos sufrirán secuelas de por vida, según dijo este jueves la presidenta de la Asociación Española de Psiquiatría Infantil y Juvenil (AEPIJ), María Jesús Mardomingo.
Esta psiquiatra, que atendió a diecisiete pacientes de esa edad tras el 11-M, ofreció una conferencia de prensa en Bilbao con motivo de la celebración desde este jueves hasta el próximo sábado de la XLII Reunión de la AEPIJ en la capital vizcaína.
Uno de los asuntos que se analizarán en este encuentro, al que asistirán más de 350 especialistas, son los efectos postraumáticos que los atentados de Madrid causaron en niños y adolescentes, colectivos que reaccionan de forma diferente según la franja de edad y que, en el caso de los preescolares, presentan síntomas muy difíciles de detectar.
Según explicó la presidenta del comité organizador de la reunión, Arantza Fernández, en la franja de 6 a 10 años los niños son más capaces de expresar su sufrimiento y su tristeza, y en los adolescentes la reacción es ya parecida a la del adulto.
Mardomingo explicó que la mayoría de estos niños y adolescentes sufren "re-experimentación" (imágenes del acontecimiento traumático); intentan evitar las situaciones que les recuerden la situación vivida, como los trenes o los andenes de una estación; padecen un "embotamiento afectivo", y desarrollan estados de "hipervigilancia y trastornos del sueño".
La evolución y pronóstico dependerá, según precisó, de la intensidad del trauma, de las características individuales y familiares de cada uno, y de la atención y tratamiento que reciba, pero, según destacó, "no olvidarán nunca".
"Muchos -dijo- no podrán llevar una vida normal y desarrollarán sentimientos de desconfianza hacia los demás, pero con el tratamiento intentamos que se adapten hasta conseguir que lo vivido no condicione el resto de su vida. Estas secuelas -según puntualizó- también las padecen los niños que han sufrido malos tratos o abusos sexuales".
Durante las jornadas de trabajo, los asistentes también debatirán sobre la psicopatologías que afectan a la población inmigrante infantil y juvenil, y sobre los transtornos de conducta alimentaria en la adolescencia.
María Jesús Mardomingo indicó que el 10 por ciento de los niños y el 20 por ciento de los adolescentes del mundo occidental presentan algún tipo de enfermedad mental, y aseguró que muchos de estos trastornos no están relacionados con el estilo de vida. También dijo que en lo referente a los trastornos de conducta, un 50 por ciento se deben a factores genéticos, y la otra mitad a factores ambientales.
En el caso de la hiperactividad, precisó, el 70 por ciento de los casos tiene un componente genético de predisposición que, posteriormente, pueden verse favorecido por factores ambientales.