www.diariocritico.com

Piden 223 años de cárcel para la mujer acusada de matar a dos ancianas

jueves 07 de junio de 2007, 20:44h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h

La Fiscalía de la Audiencia de Madrid elevó este jueves de 183 a 223 años de cárcel su petición de pena para Encarnación J.M., a la que inicialmente acusaba del asesinato de dos ancianas y a la que este jueves imputó además tres delitos de asesinato en grado de tentativa contra otras tantas mujeres.

La solicitud de pena inicial se eleva así en 42 años, cifra de la que hay que restar dos porque la fiscal, en sus conclusiones definitivas, retiró la acusación por uno de los ocho delitos de lesiones que se atribuyen a la acusada, que supuestamente mató a dos mujeres de 96 y 64 años y asaltó en sus domicilios a otras quince entre abril y julio de 2003.

De este modo, a la procesada se la considera ahora autora de dos delitos de asesinato, otros tres en grado de tentativa y diecisiete de allanamiento de morada en concurso con otros tantos de robo con violencia e intimidación -uno de ellos en grado de tentativa-, nueve de detención ilegal, ocho de lesiones y cinco faltas de lesiones.

Los tres psiquiatras que comparecieron durante la prueba pericial coincidieron en que se trata de una persona poco colaboradora y difícil de diagnosticar, que padece "crisis disociativas" desde su juventud, por las que "se autolesiona", sufre "alteraciones de la conciencia" y "falta de memoria".

No obstante, dos de estos médicos creen que "no existe un condicionante psiquiátrico en los hechos delictivos", porque su conducta racional y ordenada en los asaltos "es incompatible con la situación de crisis producida por la enfermedad".

Además, una psicóloga que estudió a la acusada poco después de su detención aseguró que ésta mantuvo una actitud de simulación en la que manipulaba su estado para hacerlo más grave y que parecía que "se hacía la enferma".

En la última sesión del juicio se pudieron escuchar los testimonios de otras víctimas, como Manuela M., que después de coincidir con el resto de agredidas tanto en la descripción física como en el "modus operandi" de la acusada, aseguró que "fue un milagro que saliera con vida", porque "me quería matar".

Según el testimonio de una agente que participó en la investigación, en el momento de la detención encontraron dos indicios sospechosos: los arañazos que presentaba en una muñeca -el día anterior una víctima les había relatado que consiguió arañar a la agresora- y que se había teñido el pelo "recientemente" de caoba, porque "se le notaba el color en las sienes".

La testigo dijo que esta última circunstancia podría ser consecuencia de que "su descripción había salido en la tele". La misma agente indicó que le pareció "horroroso" el modo en que la acusada dejó a las ancianas, y que incluso una de ellas "no se ha podido manejar sola desde entonces" porque la procesada "le partió las piernas", añadió.

La Policía pudo detener a la acusada el 16 de julio de 2003 gracias al aviso de una vecina, que les alertó de que una persona "parecida a la descrita el día anterior en la televisión como la que había matado a dos ancianas" estaba intentando vender joyas en su edificio.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios