Cómo empobrecer un panel con el Presidente
miércoles 02 de febrero de 2011, 16:04h
Actualizado: 24 de febrero de 2011, 17:39h
1. Lograr la participación de periodistas que no signifiquen ningún riesgo para el objetivo del Presidente: hacer propaganda sobre la necesidad de la consulta y el referendo.
2. Escoger un periodista-moderador que demuestre poca experiencia en el manejo de paneles televisivos y que se deje tradicionar por los nervios.
3. Tener la suerte de que los periodistas participantes no vayan al panel bien documentados, que no repregunten, que hagan cuestionamientos débiles, fáciles de rebatir, que no se pongan de acuerdo en profundizar un tema y que por esa razón dejen que los temas se dispersen.
4. No llenar las expectativas de los televidentes, ni siquiera de los simpatizantes del Presidente, al escuchar casi exactamente lo mismo que el personaje ya dijo el día anterior en su enlace.
5. No entender que lo que necesitan los ecuatorianos en este momento es un debate de altura, de nivel, donde tanto el Presidente como la sociedad (y los periodistas, representándola) puedan exponer a fondo cada uno de los argumentos a favor y en contra de la consulta.
6. Desperdiciar, por parte de los medios, una hora y media de la noche de un domingo (en el mejor horario de la televisión) para hacer el juego a la estrategia del Presidente, quien acude a “la prensa corrupta” -pese a que dice no creer en ella- cuando le conviene utilizarla para sus fines estratégicos.
7. Dejar que el Presidente se pasee por el escenario, posicione sus tesis y salga ileso de un panel donde un grupo de buenos periodistas (de aquellos que tanto estigmatiza el Mandatario) hubiera podido estructurar un cuestionario consistente, inteligente, preciso, con una lectura política más contextual, más referencial, más atenta, más sagaz, más valiente, más directa.
Que no se equivoquen los estrategias mediáticos presidenciales: con “sparrings” tan frágiles, no ganan ni el Presidente, ni los periodistas, ni los ciudadanos. Es decir, pierde el país.