FF.AA. en roles que no les corresponden
miércoles 02 de febrero de 2011, 16:06h
Actualizado: 24 de febrero de 2011, 17:39h
En nuestro país hemos tenido la suerte de tener unas Fuerzas Armadas democráticas, patriotas y profesionales ligadas a su pueblo; su origen lo dice todo, no han sido de elite, tampoco represivas y peor corruptas. Los militares han estado vinculados a la suerte de su pueblo, por ello han sido admirados, queridos y respetados; han cumplido su deber en la paz y en la guerra, razón suficiente para ser un de las instituciones de mayor prestigio del país.
Los militares han estado siempre presentes para tratar de ayudar a resolver los problemas de las poblaciones más pobres, en el cordón fronterizo; en los suburbios de las grandes ciudades, junto a la población urbano marginal; trabajando codo a codo con indígenas -en la Sierra y Amazonía-, creando universidades (la ESPE, una de las universidades técnicas más prestigiadas del país); colegios y liceos militares en todo el país, en donde se enseña a los jóvenes a amar a su patria en un marco de respeto y disciplina; dando atención médica y entregando gratuitamente medicinas; en el socorro oportuno e inmediato cuando ha habido desastres naturales; todo esto porque dentro del soldado existe un espíritu solidario con su pueblo; desgraciadamente las instituciones del Estado normalmente han llegado tarde, mal o nunca a resolver los problemas más acuciantes de la población pobre del país. Las FF.AA. han estado permanentemente presentes en todos los rincones de la patria, con el único afán de servir a sus compatriotas sin descuidar sus misiones fundamentales señaladas en la Constitución.
Luego del 30-S los militares se han visto obligados a cumplir actividades que no les corresponden y que se corre el riesgo de desprestigiarlas. Además, su preparación, entrenamiento, equipo y armamento están diseñados para cumplir misiones militares claramente señaladas en la Constitución, sin embargo ahora están cumpliendo tareas que le corresponde a la Policía Nacional, institución preparada y equipada para la seguridad ciudadana. Entre otros menesteres, los militares están custodiando edificios públicos, en acciones antidelincuenciales, dando seguridad a la Asamblea, controlando espectáculos públicos; en el control del narcotráfico, desalojando a gente pobre que ha sido engañada por traficantes de tierras -mercenarios al servicio del gobierno de turno-, a los ojos de esta pobre gente ve a los soldados como represores, triste papel que les ha asignado el gobierno de la revolución ciudadana a las gloriosas Fuerzas Armadas.