El rey valoró en el escritor peruano, que también tiene nacionalidad española, su "extraordinaria contribución, apreciada universalmente", a la literatura y a la lengua castellana.
Mario Vargas Llosa obtuvo el 7 de octubre pasado el Premio Nobel de Literatura 2010 luego de una fructifera carrera que también le ha permitido ganar premios como el Cervantes, el Príncipe de Asturias, el Planeta o el Rómulo Gallegos, y ser doctor Honoris Causa de universidades americanas, asiáticas y europeas.
Respecto a Del Bosque, el monarca apreció su "gran dedicación" al deporte español y su "contribución al fomento de los valores deportivos" que merecen ser reconocidas de manera "especial".
De acuerdo con lo dispuesto por el Rey, estos cuatro títulos pasarán también a los sucesores de sus titulares, reseñó DPA.
"Nací plebeyo y moriré siendo plebeyo"
El Premio Nobel de Literatura 2010 expresó su agradecimiento al rey Juan Carlos de España por la concesión del título de marqués, y afirmó sentirse muy sorprendido pues nunca imaginó ser parte de la nobleza ya que él siempre será un plebeyo.
“Es un gesto muy cariñoso del rey de España, desde luego lo agradezco y al mismo tiempo lo tomo con una sorpresa descomunal, si algo no me pasó jamás por la cabeza es que me harían marqués.”
Incluso dijo que lo toma hasta con mucho humor, pues él proviene de un país republicano que no conoce títulos nobiliarios ni los admite.
“Quiero agradecérselo a España, al rey, y al mismo tiempo decir que nací plebeyo y moriré siendo plebeyo.”
Vargas Llosa mencionó que ser marqués es muy divertido, pues hasta sus hijos tendrían este título por afinidad familiar.
“Los cholos hemos llegado a la aristocracia española”, acotó sonriente el autor de la Fiesta del Chivo y Conversación en la Catedral.
Por otro lado, el laureado escritor afirmó que los últimos premios y reconocimientos recibidos lo han acercado aún más a Perú y lo reconciliaron con un sector de la población con el que estaba alejado.
“La gran mayoría de peruanos vio en el premio Nobel un reconocimiento a Perú a través mío; hemos estado viviendo una especie de ‘luna de miel’ con mi país y eso me ha hecho muy feliz, vamos a ver cuánto dura”, indicó.
Al respecto, manifestó que en la década de 1990 se enemistó con un sector de la sociedad, ya que criticó con mucha virulencia a “la dictadura”.