www.diariocritico.com
Zapatero en su laberinto

Zapatero en su laberinto

La situación del país no está para bromas, y un presidente que un año antes de unas elecciones ya ha abierto el debate sobre su continuidad solamente puede dar idea de falta de credibilidad y de inestabilidad política, factores ambos que condicionan gravemente –por no decir que imposibilitan- la confianza de los mercados y la salida de la crisis. Eso es lo que le han venido a decir este sábado a Zapatero los más importantes empresarios y banqueros de este país en la reunión que ha mantenido con ellos en La Moncloa. Botín, Villar Mir, Rafael del Pino... le han dicho, a lo fino pero a lo firme, que se deje de vainas sucesorias, que no abra el melón político cuando tiene la economía partida y con riesgo de intervención y que su calendario político se mantenga de tal manera que la prioridad sea la recuperación económica. Sabido es que los cambios que según ellos –y según admite el Gobierno- reclama la economía española necesitan de un tempus legislativo, de su paso por las Cortes, pero igualmente de toda la energía política del Gobierno y de quien dirige el timón. El mensaje está claro, y parece que ha sido asumido por Zapatero, que ante la prensa, comentando lo tratado en la reunión, ha reconocido que ninguna circunstancia exterior –léase debate sucesorio, abierto por él mismo, es cierto, pero secundado ferozmente por las ‘baronías’ del partido- le van a apartar de su calendario político... y legislativo. Es decir, que las reformas económicas que le exige la Unión Europea se van a realizar, cueste lo que cueste: si es sin consenso, bueno; si es con consenso, mejor. En estas circunstancias, la reunión de Moncloa con más de 40 grandes empresarios y la CEOE ha sido mucho más que una ‘foto’; ha significado un empujón a Zapatero para que, con una descalificación a sus barones, ponga orden en el Partido Socialista, que hoy es una jaula de grillos, reafirme su liderazgo –aunque sea superficial y temporalmente-, se aplique en las reformas y las saque adelante con sus fuerzas parlamentarias. Pero este empujón empresarial a un decaído Zapatero supone dos cosas, que a nadie se le escapan: por un lado, un sopapo en toda regla al PP de Mariano Rajoy, que ya está lanzado en campaña electoral general, y una desautorización empresarial a los líderes socialistas que han reabierto el debate sucesorio en el peor momento posible, según la visión empresarial. España, dicen estos banqueros y empresarios, necesita de un líder fuerte en estos momentos, y si es con Zapatero, que tan obediente es de Merkel como cerca está de los planteamientos de la CEOE, mejor que mejor. Así las cosas, no es factible que, tras esta reunión, Zapatero hable de su sucesión en el Comité Federal del 2 de abril, que era lo que se esperaba. Pero lo divertido de verdad hubiera sido poder ver la cara que ponía Rubalcaba en la reunión. Se sobreentiende el por qué.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios