No está abierto el melón de un nuevo ‘número dos’ del PP
jueves 28 de abril de 2011, 21:40h
Actualizado: 29 de abril de 2011, 00:07h
No se equivocó El Topillo -tampoco hacía falta ser un lince- al pronosticar que el consejero de la Presidencia y atento lector de esta sección, José Antonio de Santiago-Juárez, asumiría las funciones de la Consejería de Interior y Justicia en el momento en que Alfonso Fernández Mañueco formalizara su renuncia a la misma. El Consejo de Gobierno de ayer supuso la despedida de Mañueco, poniendo fin a una etapa de casi ocho años en la Junta, los cuatro primeros al frente de la antigua Consejería de Presidencia y Administración Territorial y los cuatro últimos al frente de la de Interior y Justicia, una de las tres en las que a partir de 2007 se desgajaron las funciones de aquélla.
Al hilo de su más que previsible victoria en la contienda municipal en Salamanca y, en consecuencia, de su consiguiente elección como alcalde de la ciudad helmántica, en algunos medios se ha especulado con otra posible renuncia de Mañueco, en este caso a su cargo de secretario autonómico (número dos) del PP de Castilla y León. Algún medio ha llegado incluso a lanzar el nombre del consejero de Fomento y vicesecretario regional de Organización del PP, Antonio Silván, como posible sustituto en la secretaria regional del partido. En la perspectiva de una futura sucesión de Juan Vicente Herrera, dicho movimiento no sería nada baladí.
Sin embargo, hasta donde ha captado El Topillo la idea es que Mañueco se mantenga como secretario autonómico hasta el siguiente congreso del PP de Castilla y León, que no se celebrará hasta después del congreso nacional del partido, previsto a su vez después de las elecciones generales. Aunque éstas se adelantaran a otoño, dichos congresos, el nacional y el regional, no se celebrarían ya hasta 2012.
La continuidad del actual secretario autonómico del PP viene avalada por otro dato: no es ninguna casualidad que sea el único candidato a alcaldía de capital que compatibilizará el cargo municipal con un escaño de procurador. La excepción que se ha hecho con Mañueco se basa en un argumento de aplastante lógica: el secretario autonómico del partido debe estar presente en las Cortes regionales. Por tanto, la conclusión es que el melón de un nuevo ‘número dos’ en el PP de Castilla y León no está abierto ni se abrirá hasta llegado el siguiente congreso regional.