Strauss-Kahn y la erótica del poder: los mayores escándalos sexuales
lunes 16 de mayo de 2011, 08:38h
Actualizado: 19 de mayo de 2011, 14:38h
Parece que hay cosas que no cambian y que dan la razón a los que creen en aquello de la 'erótica del poder'. El caso es que el escándalo sexual protagonizado ahora por el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, se suma a una lamentable lista de anteriores fiascos en lo que a la buena imagen de políticos hombres se refiere.
Uno de los más populares, seguramente, fueron los famosos escarceos que realizó en su día el que fuera presidente de EEUU John F. Kennedy. Quizás el episodio más morboso fue el del supuesto romance con Marilyn Monroe, avivado por cumpleaños feliz que le cantó en una fiesta, ante las cámaras y los oídos de todos los estadounidenses. Además, Kennedy, uno de los presidentes más populares de la Historia, pudo tener aventuras con la actriz Angie Dickinson y la cabaretera Blaze Starr.
Otro norteamericano, también presidente, Bill Clinton -también demócrata-, protagonizó uno de los episodios más lamentables para EEUU a nivel de alta política que se recuerde. Permitió una relación cercana con su becaria Monica Lewinsky, con quien finalmente mantuvo una infidelidad matrimonial tras el célebre sexo oral que dejó pruebas en el vestido de la joven Lewinsky. Todo ese esperpéntico caso dio lugar a una crisis sin precedentes a nivel de imagen y Clinton tuvo que reconocer esta relación ante las cámaras, sonrojando a la puritana sociedad yanqui y dejando en una difícil situación a su esposa, Hillary, de la que se dice que nunca le ha terminado de perdonar.
Más reciente, pero enormemente escandaloso, fue el caso de las orgías protagonizadas por el actual primer ministro italiano, que le ha valido el paso por los tribunales, acusado de prostitución de menores. Y es a Silvio Berlusconi, este episodio le ha costado su matrimonio, una crisis nacional y el reconocimiento sonrojante de que le gustan este tipo de fiestas eróticas. La imagen de 'macho' latino de la que presume le ha hecho mucho más daño.
Pero de la fama de mujeriego tampoco se salva Nicolas Sarkozy, quien hizo de su llegada a la presidencia francesa un auténtico paso presidencial por las revistas del corazón. Al poco de llegar al cargo de presidente de la República, que todavía ocupa, vivió un tormentoso proceso de divorcio con Cecilia, su esposa, y comenzó a dar rienda suelta a un nuevo matrimonio con la cantante y actriz italiana Carla Bruni, con quien mantenía un romance y una probable relación extramarital.
Strauss-Kahn, acusado de agresión sexual