viernes 20 de mayo de 2011, 13:14h
Actualizado: 20 de mayo de 2011, 13:31h
A nadie le extraña el batacazo que se han dado los dos grandes sindicatos, CC.OO. y UGT, en las elecciones celebradas en la Administración andaluza. Aunque en estos momentos no eran mayoritarios, a partir de ahora es que casi han desaparecido. La pregunta es ¿sigue siendo válido el acuerdo firmado entre éstos y el Gobierno andaluz para la reforma de la Administración sin contar con los auténticos representantes sindicales de los funcionarios que se negaron a ratificarlo? Lo dudo. Y es que tanto CC.OO. como UGT están pagando su sumisión a un Gobierno que les ha venido "comprando" voluntades y apoyos a cambio de millonarias subvenciones. Vean si no las cantidades que, según publica el BOE, han recibido ambos sindicatos en los últimos diez años. Entre el 2000 y el 2003, cuando gobernaba el PP, recibieron entre once y trece millones de euros anuales. A partir de 2005 esas cantidades aumentaron sensiblemente. En 2005, más de dieciocho millones; en 2006, más de veintiuno, en 2007, veintidós y medio; en 2008, más de veintiseis, y en 2009, casi veintinueve millones de euros. De ellos una buena parte han correspondido a las federaciones andaluzas de ambos, que lideran Francisco Carbonero y Manuel Pastrana. Lo dicho, en el pecado está la penitencia.