Crítica de la película
'Senna': El segundo es el primero de los perdedores
jueves 26 de mayo de 2011, 12:48h
Actualizado: 27 de mayo de 2011, 18:25h
'Senna' es un documental que hará las delicias de los aficionados al deporte, más concretamente, de los fanáticos de la Fórmula 1 pero que no conseguirá despertar el interés en los profanos del mundo del motor. La cinta se centra en el Senna piloto, dando pinceladas sobre una personalidad obsesionada con la competición y la victoria, como bien refleja una de sus más célebres sentencias: “Lo importante es ganar. Todo siempre. Esa historia de que lo importante es competir no pasa de ser demagogia”
El documental comienza con el momento en el que el brasileño pilotaba karts, una época de su vida que siempre consideró la más positiva, ya que para él eran “carreras puras” en las que no entraba ni el dinero ni la política. Su paso por la Fórmula 1 es el 90 % del metraje, dándonos una visión de un rebelde que no siempre supo entender todos los tejemanejes de este deporte. Y aquí aparece el antagonista, la otra figura fundamental de este documental, Alain Prost, el piloto francés que se desenvolvía como nadie por las bamabalinas del gran circo del motor.
La rivalidad Prost-Senna ha sido una de las grandes del deporte, e hizo por la Fórmula 1 tanto o más que lo que hicieron por la NBA los duelos Magic-Bird. Claro que si estos últimos siempre se guardaron un tremendo respeto fuera de las pistas, las fricciones entre brasileño y francés no se quedaron únicamente en los circuitos. 'Senna' se aleja mucho de la objetividad en este asunto y presenta un duelo con un bueno y un malo clarísimo. Se podría decir que es bastante hagiográfica, Senna siempre tiene razón y no se cuestiona ninguna de sus maniobras, en cambio, parece que a Prost le regalasen sus cuatro entorchados mundiales.
Es una pena que haga esto porque en esto de las rivalidades cuanto mejor es uno más importancia tienen las victorias del otro, y si no que se lo pregunten a Rafa Nadal o a Roger Federer. El deporte se beneficia enormemente cuando aparecen dos caracteres extraordinarios luchando por la misma victoria. Coppi-Bartali, Sebastian Coen-Steve Ovett, Alí-Frazier, Carl Lewis-Ben Johnson y, por supuesto, Prost-Senna han sido alguno de esos duelos que han hecho que muchos busquen en el deporte un sustituto de la épica bélica. Como si estos modernos atletas fuesen los herederos de Aquiles y Héctor. Por eso una de las cosas imperdonables de 'Senna' es que nos diga que el rival no estaba a la altura.
La película está llena de imágenes de archivo de las carreras, una época en la que los adelantamientos no parecían milagros y en la que los pilotos contaban más que actualmente. Claro que también era una época mucho menos segura. Una de las pocas cosas buenas, por no decir la única, que tuvo el trágico final del tricampeón brasileño fue el aumento de las medidas de seguridad y el hecho que desde entonces no se halla producido ni un sólo accidente mortal más.
Como decíamos al principio, los amantes de la velocidad disfrutarán con las imágenes de un piloto único, posiblemente el más carismático que haya dado este deporte. Una de esas figuras que no dejaban indiferentes a nadie y que se convirtió en el mayor ídolo no futbolístico de la historia de Brasil. Eso sí, con estos mimbres, su director Asif Kapadia podría haber logrado un producto mucho más a la altura del personaje.
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