El hurón: Una furtiva lágrima
jueves 26 de mayo de 2011, 21:48h
Dejadme, dejadme por favor, que derrame una furtiva lágrima por el presidente. No he escuchado a ningún vallisoletano ni un gemido por él. Nació en Valladolid, sí, pero renegó siempre de su patria chica. No importa. Ahora, en pleno vía crucis, suena en mi cabeza la ópera que compuso hace doscientos años Gaetano Donizetti. Susurro el libreto y me imagino a Plácido Domingo, por ejemplo, llegar al final de la romanza exclamando: “¡Ah cielo!, si puedo morir”. No de amor precisamente, aunque también, quizás. Su dolor es otro bien distinto, porque ha visto la cara más cruel de la otra amada suya, la política, que le vuelve la espalda. Dejadme, dejadme amigos, que escape de mi mejilla esa furtiva lágrima, precisamente ahora que nadie le quiere. Es de los nuestros, me dicen, pero él tampoco nos ha querido. Menos mal que le queda Sonsoles…y León.
¡Qué ingratitud, Gumer! Cuánto dolor para este hombre, que después de escalar a los palacios ahora vuelve a la arena. ¿Dónde están los aplausos?, ¿dónde se esconde la legión de aduladores?, ¿dónde están los suyos? Todo estaba previsto: un retiro dorado en su país leonés y un guardián de la ciudad que él mismo había elegido, el locuaz Paco Fernández. Nada de nada. Jamás quiso darse cuenta de que no hay enemigo pequeño y tuvo que ser ella, precisamente Isabel (David) Carrasco la que lanzara la honda certera a José Luis (Goliat) Zapatero. Donde más le duele, sí, en León y ante los suyos. Cuánto dolor, Gumer.
Ahora que veo batirse en retirada a su fiel infantería, siento lástima. Poco queda del esplendor y gloria de otros días. Y mientras tanto, en las trincheras del adversario brindan jarro en alto, sin percatarse todavía de que llegó la hora de recomponer este campo de batalla que se llama España. Que nadie se frote las manos, porque esta gloria no es eterna. Y los políticos tejen y destejen, ignorando que el mañana es siempre imprevisible. JLZP, como Miguel Ríos, vuelve a su casa. Hundido y ojeroso, Bambi se ha tornado en gato escaldado. ¿Cuántos se acuerdan de él en Valladolid? El tiempo, implacable, pasa siempre factura. Y mientras tanto, continúa sonando en mi cabeza la romanza que todos los tenores que en el mundo han sido, desde Mario Lanza a Caruso; desde Kraus a Pavarotti, han interpretado, haciendo grande la música…y la otra cara del amor. ¿Vale la pena morir? Él tiene la palabra. Y Valladolid, seguro, no levantará un monumento al primer presidente del Gobierno del siglo XXI.
Félix Lázaro. Periodista.
Las notas de Gumer: 1.- Jo, el jefe me tiene a palo seco. Se siente inspirado y no suelta el teclado. Está la mar de feliz porque su amigo Julio Valdeón Blanco, hijo del gran Julio Valdeón, ha sido galardonado con el Premio Francisco Cossío de opinión. El jefe fue su padrino en el oficio y su olfato no pudo ser mejor.
2.-El diputado socialista Diego Moreno, otro leonés que corre que se las pela para hacer méritos. Alcanzó su minuto de gloria ‘tuitteando’ desde el hemiciclo, intentado ridiculizar a Rajoy y a Soraya S. de Santamaría. No creo que esté su casa para muchas bromas.