Condena ola de insultos de Correa contra diario El Universo: SIP
jueves 02 de junio de 2011, 23:34h
Actualizado: 07 de junio de 2011, 23:19h
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) repudió la "nueva ola de insultos y críticas" vertidos por el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, contra el diario El Universo.
La SIP, con sede en Miami (EE.UU.), condenó en un comunicado la "campaña sistemática de desprestigio" contra el diario impulsada por funcionarios del Gobierno ecuatoriano y el propio Correa a través de medios estatales y oficiales.
"En esta ocasión insinuaron la participación en actos de corrupción y contubernio" del fallecido Carlos Pérez Perasso, padre de los actuales directores de El Universo, en un caso que fue desestimado por los tribunales hace más de dos décadas.
En 1984, Pérez Perasso era accionista de Prenor, empresa que diseñó los planos para la construcción de una terminal terrestre en la ciudad de Guayaquil, que año y medio después de su inauguración registró problemas estructurales.
La constructora del proyecto, Fujita de Japón, acusó a Prenor por las fallas en la edificación, demanda que fue desechada en la corte que eximió a la compañía de cualquier responsabilidad.
Desde hace varios años, Correa "ha venido fortaleciendo la maquinaria propagandística mediática del Estado para insultar, ofender y desprestigiar a medios y periodistas, a los que también demanda", agregó la SIP.
En marzo pasado, el mandatario ecuatoriano presentó una querella por "injuria calumniosa" contra el diario El Universo y sus directivos en la que reclama una indemnización de 80 millones de dólares y pidió tres años de cárcel para los responsables.
El presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, dijo que era bien conocido "el estilo ofensivo del presidente, el cual lo desdice como estadista al enfrentar a la prensa independiente con epítetos, desprestigio, intimidación y amenazas, con la intención ulterior de que los medios críticos se autocensuren".
Por su parte, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Robert Rivard, lamentó que la "figura presidencial se desprestigie al estar dedicando su tiempo a insultar a los ciudadanos y demostrar escasa tolerancia, la que debe prevalecer en una figura pública que por su condición está sometido a mayor escrutinio".