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El dilema de la crisis financiera

El dilema de la crisis financiera

martes 19 de julio de 2011, 10:49h
Actualizado: 22 de julio de 2011, 20:50h
Los segundos test de stress acaban de pasar con cierta razonable impresión que no afectaron ni con mucho a toda la banca europea ni tampoco han llevado la tranquilidad a los mercados. Los bancos alemanes han llegado a decir que no debe excluirse la posibilidad de que la publicación de los resultados de las pruebas de solvencia en su formato actual no solo dispare la volatilidad en los mercados, sino también la especulación sobre bancos individuales. Hay solvencia pero debe haber también rentabilidad y en general se mantiene una cierta desconfianza hacia la banca europea afectada por la marca de su país como en el caso de España en el que la deuda soberana perjudica claramente al sistema financiero. En todo caso es buena noticia la posición presentada por los dos grandes bancos sistémicos españoles. Ahora el problema vuelve a estar donde realmente esta que es en la deuda soberana de los Estados con problemas. Así podemos decir que el problema de Grecia es su deuda, una deuda que a finales de 2009 el Viceministro de Finanzas declaraba que ascendía a 300.000 millones de euros, mas del 120% del PIB, es decir una bancarrota. A España se le calculaba entonces una deuda pública de 670.000 millones de euros, lo que suponía el 67% del PIB. En la actualidad se calcula que la deuda griega esta en los 340.000 millones de euros y un año después se decía que la deuda publica española alcanzara en 2012 el 74.3% del PIB. Ese es el problema, la deuda soberana y como resolverlo porque el impacto de las crisis financieras lo soportan las propias economías y también las demás economías de la zona euro y son estos temores los que animan a las agencias de calificación. Entonces el problema se plantea al hacerse una pregunta obvia ¿Quién tiene la deuda? En el caso griego, la banca europea tiene el 81% de la deuda pública, la banca francesa tiene 46.000 millones de euros entre deuda pública, bancaria y deuda privada y la banca alemana tiene 28.314 millones de euros en la deuda griega, de los que 24.095 corresponde a deuda pública. Los bancos alemanes y franceses tienen 152.403 millones de euros invertidos de forma directa en bonos públicos de Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y España. En el caso de España solo la banca española tiene 222.000 millones de euros de deuda pública española. Llegado este momento crucial Alemania, léase la Canciller Angela Merkel plantea que la banca privada debe asumir parte del rescate de Grecia, concretamente que en este segundo rescate los bancos, aseguradoras y fondos de pensiones deben contribuir con 30.000 millones de euros para aliviar la carga a sus contribuyentes y deberían comprometerse a refinanciar de nuevo los bonos a medida que llegase su cumplimiento. Se trabaja sobre 36 modelos de participación de los bancos en la búsquedas de diferentes formulas que permitan una contribución de la banca en este segundo paquete y esta posición es compartida por el Banco Central Europeo y por el Deutsche Bank alemán. Esta Merkel tan decidida a tener una posición firme que no asistirá a una reunión planteada por Herman van Rompuy, el próximo jueves en Bruselas para los Presidentes de la zona euro hasta que tenga garantías de esta colaboración. Se dice que los gobiernos de la eurozona están divididos entre los que exigen implicar a los inversores privados y los que creen que ha de hacerse una solución europea con el Fondo Europeo de Rescate, es decir, que el segundo plan de rescate incluyera la compra de títulos a plazos muy largos y a bajo tipo de interés por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Merkel, léase Alemania, apoyada por Holanda, Austria y Finlandia apuesta fuerte porque la solución de Grecia supone un importante precedente y exige previamente a cualquier solución complementaria la quita de las entidades financieras. De otro modo, manifiesta, la solución Griega tendría efectos negativos en que otros países no se esforzarían más para resolver sus propios problemas. Este es un miedo, no solo Grecia sino los países con una grave exposición de su deuda soberana. La política de los planes de rescate se ha quedado sin apoyos en Alemania. Merkel lo tiene claro. Cuanto mayor sea la contribución que hagan los bancos, menor será la necesidad de tomar medidas para todo. En una reciente intervención de García Margallo, en el Parlamento Europeo, recodaba que en caso que los inversores privados participaran en los  rescates,  Herman van Rompuy matizo que seria caso por caso y en segundo lugar que se haría siguiendo los criterios y la política  del FMI y en materia de eurobonos crearía un mercado tan líquido como los Estados Unidos y daría un empujón al euro como moneda de reserva facilitando a los bancos centrales la inversión de sus reservas aquí y lo mismo a los fondos soberanos Una apostilla. José Manuel García Margallo, un Diputado de prestigio designado por la Comisión Económica de la Eurocámara como principal negociador del paquete legislativo y ponente de la propuesta sobre la Autoridad Europea de Supervisión Bancaria, la misma que ha realizado los test de stress de las entidades financieras acaba de realizar una declaración que no debe pasar desapercibida, referida a la postura que España tuvo, léase la Ministra Salgado como Presidenta del Consejo de Ministros de Economía y Finanzas, sobre la creación de mecanismos de resolución de crisis y la articulación de la supervisión financiera. La Ministra Salgado en una de las últimas reuniones de la Presidencia Española del Consejo, anunció que “este dossier se queda para los belgas”, es decir, para el siguiente semestre en que por turno rotatorio le tocaba a Bélgica presidir el Consejo,  o sea, quíteme ustedes de delante todo intento de supervisión bancaria y todo intento de crear un fondo de rescate y no digamos todo intento de articular una imposición o tasa o gravamen sobre las actividades financieras. Esto es curioso porque como bien sabemos los Estados Unidos estaban en ese momento enero-junio de 2010 cerrando la ley Dodd-Frank Wall Street Reform Act, que precisamente lo que hace es reformar radicalmente todo el sistema de regulación financiera al entender que la crisis se debía sobretodo a las numerosas deficiencias en las regulación financiera que permitieron un comportamiento irresponsable por parte de muchas de las instituciones que operaban en el sistema financiero. Lo que la Ministra Salgado no quiso hacer, o mas bien dejo elegantemente para mas adelante “el semestre belga”, es lo que finalmente se hizo, la creación del Sistema Europeo de Supervisión Financiero el 22 de septiembre de 2010, la creación de la Junta Europea de Riesgo Sistémico, para la supervisión macro prudencial por el Reglamento de 24 de noviembre de 2010, y la creación de las Tres Autoridades Europeas de Supervisión para la supervisión micro prudencial a través de los correspondientes Reglamentos de 24 de noviembre de 2010. Por lo visto algunas personas entienden que lo mejor es esperar o mirar para otro lado, y otras que lo mejor es resolver de inmediato. Lo que no quiso hacer la Presidencia Española, según recuerda García Margallo, lo hizo la Presidencia Belga y concluye la referencia del Eurodiputado “tras el fracaso de Salgado, la Presidencia Belga desbloqueo pocas semanas después las decisiones aprobando un ambicioso e histórico acuerdo para la supervisión financiera europea”. Seamos serios, esto es lo que hacia falta, es lo que demandaba el conjunto de la Unión porque era la traslación del Informe de Larosiere, un gran Presidente del Banco de Francia que tenia todo el apoyo del ejecutivo europeo y que pretendía poner tan solo un poco de orden que eso es lo que es la supervisión financiera. Para la Ministra Salgado, que es la que ahora reprocha a Angela Merkel, ser  la responsable de las penurias que vive la zona del euro, la supervisión financiera podía esperar hasta que finalizase la vana Presidencia Española del primer semestre del 2010 que esa si que no pasara a la historia. Así estábamos, entre el obscurecimiento de la crisis y la política de dejar hacer para mañana lo que no quieras hacer hoy y pedir hoy lo que no quisiste hacer ayer. Sic transit gloria mundi – así pasan las glorias de este mundo- *Rogelio Pérez-Bustamante, Cátedra Jean Monet
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