Según publicó hoy el diario local "La Prensa", un grupo de amautas (religiosos de la comunidad indígena aimara) coordina desde el Ministerio de Relaciones Exteriores el proceso de reconquista de los lugares sacros conocidos como "wacas".
La Paz (EFE).- Los sacerdotes indios bolivianos quieren recuperar sus antiguos espacios sagrados, incluso aquellos en los que se ubican ahora iglesias o monumentos católicos, y afirman que cuentan con el beneplácito del gobierno del presidente Evo Morales.
Según publicó hoy el diario local "La Prensa", un grupo de amautas (religiosos de la comunidad indígena aimara) coordina desde el Ministerio de Relaciones Exteriores el proceso de reconquista de los lugares sacros conocidos como "wacas".
Marcelo Zaiduni, uno de los líderes espirituales que impulsa el proceso de recuperación, explicó al periódico que los sacerdotes católicos que llegaron a Bolivia dentro de las comitivas colonizadoras en época de Cristóbal Colón construyeron sus iglesias sobre los antiguos "wacas".
Por su parte, el abogado aimara Fernando Huanacuni reconoció que la reivindicación que él también promueve generará conflictos con las autoridades católicas del país.
Confirmó, además, que su propuesta no sólo está apoyada por el Ministerio de Exteriores, sino también por el presidente Evo Morales, quien "está bien enterado de estas luchas".
El compromiso del gobierno con la petición de los indígenas también se da en la Unidad de Patrimonio Material del Viceministerio de Cultura, donde se trabaja en coordinación con las autoridades departamentales para elaborar un inventario nacional de "wacas".
En el lugar que ocupa ahora en La Paz la iglesia de San Francisco, cuya construcción comenzó en 1548, había antiguamente una "waca", de acuerdo con los amautas.
Por ello, el grupo de líderes espirituales comandado por Zaiduni pretende que les cedan un espacio en el atrio de este templo católico para colocar en él un sapo hecho de piedra comanche, igual a los que existían en los tradicionales espacios sacros aimaras.
No obstante, otro sector de los amautas va más allá al considerar que se debe derribar la iglesia de San Francisco y poner en su lugar estelas de monolitos con un sapo en el centro para imitar la forma antigua de las "wacas".
Ninguno de los dos proyectos es aceptado por el sacerdote franciscano Juan Carlos Calderón, para quien la nueva forma de religiosidad que se quiere implantar en el país "está equivocada".
"Creo que es importante que se conserven los ritos indígenas, pero no como una cosa que venga a reemplazar a otra", indicó al diario Calderón antes de invitar a los amautas a buscar nuevos espacios para la construcción de sus templos.