La Asamblea de Extremadura está celebrando este martes y miércoles el Pleno con el que se va a investir a la popular María Guardiola como nueva presidenta del Gobierno regional. 4 meses después de las elecciones en la comunidad autónoma, PP y Vox han llegado a un acuerdo para desbloquar el Ejecutivo extremeño. La de este martes es la tercera sesión de investidura después de los comicios del 21 de diciembre.
Así, Guardiola ha querido defender desde el principio de su discurso el pacto con la ultraderecha: "Sé que el acuerdo ha generado ruido. Sé que ha habido muchas interpretaciones interesadas, advertencias y proclamas (...). Lean el acuerdo palabra por palabra. Profundicen. Este Gobierno jamás va a incumplir la ley", ha comentado, recibiendo un gran aplauso de las filas populares en el hemiciclo.
"He alcanzando un acuerdo con Vox, y lo digo con serenidad de quien sabe lo que hace y porqué lo hace", ha afirmado, al mismo tiempo que ha querido remarcar las diferencias entre PP y la ultraderecha: "No somos el mismo partido. Cada uno conserva sus ideas, su identidad y su manera de mirar las cosas. Eso forma parte de la democracia", ha subrayado.
Entre los primeros anuncios de los que ha informado Guardiola en esta sesión de investidura aparecen la rebaja del IRPF y "actuar en el resto de impuestos para aumentar el ahorro de los hogares extremeños", en sus propias palabras.
La toma de posesión de María Guardiola como nueva presidenta de la Junta de Extremadura está prevista para este viernes 24 de abril a las 19:30 horas en el anfiteatro romano de Mérida.
"Extremadura no va a cargar con las consecuencias de un modelo migratorio roto"
María Guardiola también ha hablado sobre el reto migratorio, uno de los puntos más polémicos del acuerdo de Gobierno, y ha mandado varios mensajes a Vox. "Extremadura no va a cargar con las consecuencias de un modelo migratorio roto", ha señalado desde la tribuna de la Asamblea.
"El inmigrante no es un culpable por defecto. Es una persona con sus derechos y con sus deberes. Pero la gestión que ha hecho el Gobierno de Sánchez ha sido un absoluto fracaso que tiene lamentables efectos a nivel político, pero sobre todo a nivel humano", ha criticado. "No vamos a ser cómplices del desorden ni del abandono. Vamos a decir la verdad, aunque incomode", ha asegurado, en una declaración claramente para la formación de ultraderecha.
En ese sentido, ha hablado del pacto alcanzado con Vox en materia migratoria, como por ejemplo no habilitar ningún nuevo centro de acogida de inmigrantes en situación irregular ni aumentar las plazas en los que ya hay y llevar a cabo una auditoría anual de todos los gastos que se vinculen con la inmigración ilegal, con el propósito de bajarlos al mínimo imprescindible para el cumplimiento del marco legal vigente.
Por ello, Guardiola ha remarcado que su Gobierno va a tener una actitud "de seriedad y responsabilidad", con "la garantía de que cada euro público se destina estrictamente a cumplir las obligaciones legales y a preservar la dignidad humana". "Lo haremos vigilando que no se incentive, por ninguna vía, la irregularidad o la colaboración con quienes se lucran del drama de otros", ha explicado.
La investidura de Guardiola abre la puerta a Aragón y Castilla y León
La investidura de Guardiola deja la puerta abierta a los pactos en otras regiones que buscan 'fumata blanca' a las negociaciones entre PP y Vox, Aragón y Castilla y León. Además, la investidura también entra de lleno en la precampaña electoral andaluza, que empieza el 1 de mayo.
Con este escenario, Guardiola logra por fin una investidura que por momentos pareció lejana y en riesgo de no producirse. Y es que ya en medio de la campaña electoral los dos partidos tuvieron sus más y sus menos con la figura de la presidenta extremeña y el líder nacional de Vox, Santiago Abascal. "No ve bien que las mujeres hablemos con firmeza", dijo Guardiola durante la campaña. Además, criticó a Abascal por tener un "tufo machista" en sus declaraciones electorales en las que se dirigía a la del PP.