¿Es que no contamos para el CNI?
martes 24 de julio de 2007, 14:35h
Actualizado: 19 de septiembre de 2007, 18:32h
Inverosímil. Es la primera vez que un jefe de los servicios secretos españoles comparece en rueda de prensa para anunciar que han detenido a uno de sus ex espías por ser ‘agente doble’. Normalmente, estas cosas se llevan en secreto, o se informa de otra manera. Pero Alberto Saiz ha decidido coger el toro por los cuernos y, probablmente con el espíritu de pinchar alguna exclusiva periodística en la que el Centro Nacional de Inteligencia que dirige no iba a salir muy bien parado precisamente, ha comparecido y ha dicho que no había problemas.
Se nos ocurre que Saiz ha querido pinchar la ‘exclusiva’, pero también lanzar un mensaje de tranquilidad a nuestros ‘socios’, es decir, al resto de los servicios secretos que pueden pensar que España no es de fiar porque es incapaz de guardar sus secretos. Y se nos ocurre también que Saiz ha tenido especial preocupación y cuidado en explicar que lo que el traidor ha pasado a Rusia, a Irak y otros países no estaba relacionado con la lucha antiterrorista en su doble vertiente: la amenaza etarra y la amenaza islamista radical.
Bien, pero eso no quita para que tengamos en cuenta otras consideraciones. Primera, que el Bellido Dolfos de ahora –se llama Roberto Flores García, a la sazón- pudo facilitar a determinados servicios iraquíes las identidades de los miembros del CNI asesinados allí cuando España participaba en una guerra ilegal e injusta. Segunda, que si Saiz ha salido tan airosamente en rueda de prensa ha sido porque el espía doble actuó, al parecer, entre 2001 y 2004; es decir, cuando aún gobernaba José María Aznar –más leña para el árbol del ahorcado-. Y tercera, que miren que diligente es el Gobierno de Rodríguez Zapatero que no sólo captura traidores de antaño sino que rompe reglas de comportamiento no escritas y lo anuncia el propio jefe de los espías.
Bueno, hasta ahí puede tener una lógica. Pero, sin embargo, el jefe de los espías y sus servicios de prensa, que los tiene, han cometido un ‘error’ –digámoslo así- brutal: olvidarse de convocar a los medios de comunicación digitales. Acaso Saiz no sepa que Internet ha roto ya todas las barreras, que hasta los terroristas más sanguinarios pero torpes utilizan la red para pasarse mensajes, contraseñas, etcétera, y que el auge de la prensa digital es imparable. Con tan pocas miras no sorprende que a estos servicios le salgan hasta agentes dobles.