Los mayores problemas surgieron a primera hora de la mañana del jueves con retrasos en algunos trayectos, modificaciones en la composición de los trenes y cambios en el servicio previsto.
La relación Madrid-Toledo fue la más afectada por las anomalías e incidencias que se dejaron sentir a lo largo del día. En total, doce trayectos entre ambos sentidos fueron cubiertos por carretera. Los diez restantes trenes, incluyendo los cuatro últimos de la jornada, circularon cumpliendo sus frecuencias habituales.
El Ave Larga Distancia Madrid-Sevilla sólo registró una incidencia a primera hora cuando el tren de las 7.00 horas retrasó su salida para ser acoplado al de las 7.30. En sentido inverso no se observaron anomalías reseñables.
En las relaciones Madrid-Camp de Tarragona un Ave en cada sentido se ha sustituido por un tren Alvia, lo que ha supuesto un retraso de alrededor de 20 minutos en cada circulación. En este mismo corredor, en la relación Huesca-Madrid, un tramo Huesca-Zaragoza se hizo en un Regional TRD y un Zaragoza-Huesca en autobús.
Además, cuatro lanzaderas Sevilla-Córdoba-Sevilla tuvieron que sustituirse por material convencional (Andalucía Express) hasta las 15.30 horas, cuando se normalizó el servicio.
De la relación Madrid-Puertollano, cuatro trenes, dos por sentido, se vieron perjudicados por estas incidencias, mientras que los restantes circularon con normalidad. Los viajeros de dos de estos trenes fueron trasbordados al Ave, mientras que los dos restantes se fusionaron con el siguiente.
Por último, Renfe informó que el total de viajeros afectados por las anomalías en la jornada del jueves ha sido de unos 3.000.