El padre se suicidó
La pequeña de 18 meses a la que disparó su padre sigue grave
miércoles 08 de agosto de 2007, 16:39h
Actualizado: 19 de septiembre de 2007, 18:32h
La niña de 18 meses a la que su padre disparó este martes en la cabeza permanece ingresada en la UCI de Maternidad del Hospital 12 de Octubre y su estado es "estable dentro del cuadro de extrema gravedad en que se encuentra", informaron este miércoles fuentes del centro sanitario.
La menor, que presentaba dos orificios en el cráneo por herida de bala, ingresó en el 12 de Octubre este martes por la tarde después de ser evacuada en un helicóptero desde el Centro de Salud de Torrejón de Ardoz, en la calle Turín, hasta el que la llevó su madre tras el tiroteo.
La jefa de guardia del Hospital Doce de Octubre, Amparo Urbina, aseguró que la niña "no es susceptible de intervención quirúrgica". En ese sentido, según explicó "no se ha procedido a realizar ninguna intervención quirúrgica de urgencia" a la menor, pese a que se encuentra ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica con "estado crítico".
El padre de la niña, Roberto M.M., español de origen dominicano de 29 años, disparó a su hija en un parque de Torrejón en presencia de la madre de la pequeña, que le había denunciado por malos tratos y que contaba con una orden de alejamiento desde mayo, y después se quitó la vida.
Los hechos se produjeron minutos antes de las cinco y media de la tarde. La madre de la pequeña, al parecer separada del agresor, fue testigo directo de la agresión. Un coche patrulla de la policía que circulaba por la zona se topó con una mujer que llevaba en brazos a su hija herida a un centro de salud próximo,asegurando que un hombre había disparado al bebé, según informó la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
La mujer les dijo a los agentes que antes de abandonar el lugar había escuchado un disparo, por lo que ellos llamaron a los servicios de urgencia, que al llegar encontraron a un hombre que presentaba dos orificios por arma de fuego, de entrada y salida, en la zona parietal, precisó un portavoz de Emergencias 112.
Los sanitarios intentaron reanimar sin éxito al hombre durante treinta minutos, tras los cuales sólo pudieron confirmar su muerte. Poco después de ocurrido el suceso la policía no tenía constancia de que el supuesto homicida tuviera una orden de alejamiento de su mujer.
Según la tía de la niña, Rocío Menar, "existía una amenaza constante, aunque ella no lo había creído nunca. La familia está muy dolorida con el suceso". En cuanto a la pequeña, Menar indicó que "tiene el cerebro muy afectado, y si sale adelante, seguro que no quedará bien".
Por otro lado, los comerciantes y vecinos del barrio donde residía con su madre la niña a la que su padre disparó ayer en la cabeza aseguraron este miércoles que el agresor, que tenía una orden de alejamiento por malos tratos, frecuentaba a menudo la zona, situada en el centro del municipio. La dueña de una tienda de productos latinos aseguró que Roberto M.M. era un cliente asiduo y le describió como un hombre "tranquilo, educado y más bien tímido". Otros vecinos aseguraron haber visto al hombre con la niña en varias ocasiones y tratarla "muy bien", por lo que mostraron su extrañeza por lo sucedido.