El sueldo de la Plas
lunes 17 de septiembre de 2007, 10:43h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
Los policías madrileños están con un cabreo de miedo, y con razón. Tras su anunciada manifestación frente a las puertas de Interior pidiendo un plus de 600 euros al mes - que no es mucho teniendo en cuenta que un mosso de escuadra o un ertzaina cobran alrededor de los 1.600 euros netos frente a los 1.300 brutos de un policía nacional- , se encuentran con la fabulosa contraoferta del ministerio del ramo de aumentarles de 20 a 30 euros mensuales durante tres años hasta alcanzar los 80 allá por el año 2011. O sea, el IPC. De coña, vamos. Para mi que esto va a ser cosa de Solbes que está empecinado el tío en cerrarle la cremallera a la cartera de la que tan alegremente tira el Ejecutivo, ora para pagar los potitos de los recién nacidos, ora para erradicarles las caries cuando crecen y se pasan a las gominolas.
No sé ustedes, pero yo le estoy cogiendo un tirria que ni les cuento. Cada vez que cualquier ministro anuncia a bombo y platillo que está dispuesto a soltar la pasta, aparece el cenizo de D. Pedro rasgándose las vestiduras calculadora en mano y dejando al colegui de turno con el culo al aire, y a nosotros con la miel en los labios. ¡Ni que el dinero fuese suyo....! Solbes - que debe ser, el hombre, de natural poco
imaginativo- se está ganando a pulso la antipatía de los ciudadanos, que no entendemos ese empeño en evitar que se nos vendan euros a 50 céntimos, arte en el que Zapatero está dispuesto a conseguir un cum laude antes de que llegue la inevitable visita a las urnas, y razón por la que el presi ya lleva una temporadita mirándole con los mismos ojos con los que Alfonso VI miró al Cid diez minutos antes de comentarle lo de su destierro.
Espero por nuestro bien, que no nos encontremos con que, tras la cutre- oferta de Interior, vuelve a perfilarse la sombra del pelmazo del ministro de Economía, porque si no es así, Rubalcaba todavía estará a tiempo de estirarse para evitar que los que se supone que tienen que garantizarnos la seguridad, salgan zumbando de esta comunidad, mayormente hacia la zona de Andalucía, donde, con su sueldo, tienen para dos viviendas por cabeza de las que ha prometido Chaves.