La actividad de la compañía fue de normalidad hasta las cinco de la tarde. Hasta esa hora continuó la venta de billetes en medio de un bloqueo de los teléfonos de atención al público ante el aumento de las llamadas de viajeros para preguntar sobre la posible suspensión de las rutas por parte de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC). Fuentes de la compañía reconocían por la mañana que los avisos dados por Aviación Civil en carteles y octavillas habían provocado que el número de billetes vendidos hubiera bajado el pasado lunes a 12.200 pasajes, el martes unos 9.900 y el miércoles 7.870 . La compañía hizo incluso público un comunicado donde exponía que Fomento había hecho "un uso arbitrario e injusto de sus atribuciones", que la habían situado "de hecho, aunque todavía no de derecho, en una imposibilidad absoluta de desarrollar con la normalidad requerida su actividad".
A pesar de los rumores en el aeropuerto de Barajas se encontraban programadas ocho salidas y otras tantas de llegada a destinos nacionales, europeos e internacionales que fueron realizándose sin grandes demoras. Varios pasajeros presentaron reclamaciones ante la compañía ya que tenían previsto volar el miércoles, desde Barcelona a Bogotá, en una ruta directa y no lo pudieron hacer debido a la sobre venta de billetes. Los 75 afectados habían sido trasladados a un hotel en Barcelona y a primera hora de la mañana de este viernes habían volado a Madrid, donde esperaban para embarcar en el vuelo de la compañía a la capital colombiana previsto para las 12.00 horas.
La mayoría de viajeros consultados expresaban su preocupación sobre sus vuelos de regreso y dijeron que era imposible obtener "información fiable". Dijeron que las agencias de viaje con las que habían contratado el vuelo "sólo" les había recomendado que confirmaran el regreso a España al llegar a su destino, pero "no nos han podido decir más", mientras criticaban que "es imposible contactar con los teléfonos de información habilitados por el Ministerio de Fomento".
Algunos de ellos comentaban que "hemos efectuado ya reservas con otras aerolíneas para poder regresar, ya que no nos podemos arriesgar a quedarnos sin vuelo porque tenemos que volver a trabajar cuando finalicen nuestros permisos de vacaciones".
Los mostradores de atención al público de Air Madrid permanecían ya cerrados y el personal de información del aeropuerto manifestaba no saber nada sobre los vuelos previstos para esta jornada. Los últimos vuelos previstos hasta las cuatro y media de la tarde habían salido con normalidad. A esa hora no había una especial presencia de policía en torno a los mostradores de facturación y las instalaciones aeroportuarias ofrecían un aspecto de tranquilidad.
La situación cambió, sin embargo, a partir de las cinco de la tarde. A esa hora se "filtró" que la compañía había decidido suspender su actividad. Según pudo comprobar MDO en la terminal 1 del aeropuerto de Barajas, dos azafatas de tierra de Iberia, empresa subcontratada por Air Madrid para este servicio, facturaban a esa hora el vuelo Madrid-Buenos Aires -previsto para las 11 de la noche- cuando recibieron la orden de abandonar los mostradores. Una veintena de personas permaneció aguardando su vuelta, ignorantes de lo que ocurría.
Poco después, fuentes de Air Madrid dijeron a MDO que a las siete de esta tarde habría una rueda de de prensa para explicar la postura de la compañía y el cese de todas las actividades a partir de las ocho de esa misma tarde. En esa rueda de prensa se conocía la decisión oficial y se culpaba a Fomento de lo ocurrido, sin que los responsables de Air Madrid aportaran soluciones a los más de 250.000 afectados.
Vueling
La compañía aérea Vueling se puso este viernes a disposición de las autoridades de Aviación Civil para hacerse cargo de aquellos pasajeros de Air Madrid afectados por el cese de operaciones. Vueling, con sede en Barcelona, podría colaborar en las rutas coincidentes con Air Madrid: Madrid-Barcelona, Madrid-París, Madrid-Roma y Madrid-Milán.
Fomento recoloca
El Ministerio de Fomento ha adelantado a esta misma noche un dispositivo de urgencia, que durará hasta el próximo día 21, para atender a los pasajeros que se han visto afectados por la suspensión de las actividades de Air Madrid, determinadas este viernes por la empresa de forma repentina.
En el marco de este dispositivo, el Ministerio fletará un jumbo de Air Madrid que trasportará a 470 pasajeros para cubrir en parte el servicio de los dos vuelos de la compañía que enlazan Madrid y Barcelona con Buenos Aires.
Mañana, el Ministerio fletará otro avión para transportar a los restantes 130 usuarios que completaban los 600 de los dos vuelos de la aerolínea a la ciudad porteña.