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Entrar por el aro o entrar por el ERE

Entrar por el aro o entrar por el ERE

martes 18 de octubre de 2011, 18:16h
No entiendo, ni acepto que una entidad pública, mixta o privada, con suficientes o abultados beneficios, o con servicios imprescindibles, pueda despedir a parte de sus trabajadores, o presentar y que se aprueben... Expedientes de Regulación de Empleo. O tal vez sí lo entienda si me pongo en el pellejo de esos empleadores, ejecutivos o ejecutores que pesan y miden sus objetivos en obtener el máximo beneficio con el mínimo costo. Quedan desautorizados los políticos, patronales y sindicatos que lo sienten, pero... lo consienten.

Con ese "espíritu y esa filosofía" social, económica y empresarial: ¿Dónde localizamos la creación de riqueza genérica, y que es del bienestar o la calidad de vida de los expulsados? ¿Que solución hay para los efectos y defectos secundarios de semejantes disparates? ¿Los mercaderes, sus compinches y sus mercados se aplican el código de comercio, el código ético o sencillamente el código del sentido común en sus compromisos, ambiciones y tejemanejes? ¿Hay leyes donde la legalidad y la inmoralidad son compatibles?

Claro, como los acaparadores y "solventes amos del sistema" practican y premian esa espiral de agravios ilimitados, el resultado es que arrastran o arruinan a empleadores y empleados que intentan sobrevivir o iniciarse en objetivos compartidos con pesas y medidas donde prime la equidad competente sin dañar o contaminar a terceros. De momento, el anacrónico y sangrante pulso, lo gana la avaricia y lo pierde la solidaridad. En efecto, gana una minoría de individuos y pierde el conjunto de la ciudadanía local, regional, nacional, continental y global. Ahora bien, desde un punto de vista  lógico e histórico, esa barbarie y barbaridad tiene menos posibilidades y progresión que el éxito verdadero del candidato que gane las elecciones del 20N en la gestión de la crisis y la implantación de la justicia social. Fracaso anunciado porque se empeñan en resucitar a un muerto  egoísta y ególatra, en vez de gestar una criatura sana, educada, humanitaria y cabal.

En su trayectoria, no hay gestos y gestas que haga olvidar - a la parte mayoritaria del censo electoral- sus mítines ventajistas o falibles, sus discursos afeitados o fraudulentos, sus sermones soporíferos o fariseos, sus contradicciones en dichos o hechos, ni resuelven nada desde la raíz o desde  el fondo de los errores y horrores, mayormente...solo "producen" sensaciones de hartazgo o rechazo, porque lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Los dos "principales" candidatos y muchos miembros de sus cuadrillas -con el visto bueno de sus partidísimos partidos, o una minoría de sus palmeros- han sido y son protagonistas directos del estadio insalvable, insociable e insoldable en el que nos encontramos.

El problema hondo y sin remedio, es que las dinámicas y mecanismos de este "modelo democrático" de hipotecadísimas y cautivas sociedades-suciedades obliga a unos y a otros a funcionar poco más o menos como estamos "desfuncionando". Es decir, en demasiados aspectos corremos o nos hacen correr descompuestos o desnudos a la velocidad de los neutrinos y hacia una meta tan invisible e incierta como agotadora y efímera. Eso si, la justicia y justeza que necesitamos con urgencia, las mantienen inmóviles o en recesión.

Es un auténtico despilfarro de energías y medios mal aprovechados, es como circular por autopistas deterioradas o nebulosas donde: "el sálvese el que pueda", "el búscate la vida" o "el más de lo mismo o peor", podrían perfectamente reemplazar a sus esporádicas y fuleras vallas publicitarias, o a los múltiples cartelones propagandistas de repetidas o modernas bobadas. ¿Las campañas electorales en particular  y la publicidad en general tienen licencias para delirar sin deliberar?

La viciada y viciosa dictadura profesional bipartidista y capitalista a ultranza -debe ser torturador aguantar dos bipartidismos como en algunos lugares- hace pasar por el  impresentable aro a sus mismos afiliados o votantes, y con un desprecio absoluto a casi todos los demás en asuntos tan delicados y complejos como: manosear la información; violar la  Constitución; seguir prostituida la Ley Electoral a todas luces mejorable y satisfactoria; potenciar el polvorín de bases extranjeras en nuestro territorio; destripar y desmantelar el patrimonio público; se ausentan de los escaños parlamentarios cuando intervienen los pocos diputados de "organizaciones más minoritarias"; son negligentes,  cómplices o ignorantes en liquidaciones millonarias en euros para directores o administradores corruptos, del montón o fracasados; marginan a los que no están en su onda, etc. etc.

Hacen y deshacen a su capricho y conveniencia sin razones y argumentos contundentes. ¡Impunemente!
No, con estos mimbres y membrillos no hay carne fiable y apetecible, ni saldremos con  esperanza y dignidad de sus nieblas o tinieblas equivocadas y establecidas. Se pasan con gusto y por el aro la autocrítica, no detienen o rectifican sus desajustados y desatinados desmanes y desmadres. Ya no les vale sus alusiones a Europa y Occidente, porque sus "colegas" y D. Capital Mercado Destructor, en mayor o menor grado, son los mismos en todas partes. Se creen o les hacen creer "dioses" y parecen "satanases".

Vivida y comprobada su mediocre y altiva actitud y aptitud -dicen que en la intimidad su conducta es de buena gente, joer, que lo sea siempre- la porción mayoritaria que no les votamos, podemos y debemos exigirles un ARO decente, transparente o elemental, y un E.R.E. políticos. ¡Ya! Sí, la exigencia es inaplazable y es practicable. Tiene guasa que vendan, corten y recorten patrimonios públicos, personal y derechos en sectores esenciales y no hayan pensado en su individual y comunitario E.R.E. Es de cobardes consentirles tantos desafueros.

Parece ser, y será, que todas o casi todas las cajas de los gobiernos en Ayuntamientos, Comunidades, Estatales, Europeos y tal vez Mundiales están vacías, endeudadas o en paraísos fiscales para varias generaciones. Precisamente, por esos sobredimensionados "aparatos" es por donde hay que empezar los E.R.E. No tiene sentido ni justificación que a los presupuestos de dichos "aparatos" no les afecte en constante E.R.E. que transmiten las urnas. La suma de votos en blanco, sin representación, nulos y abstencionistas iguala o supera los votos bipartidistas en todos o casi todos los espacios "democráticos" del mundo mundial. Espacios que exigimos la distribución de los presupuestos en proporción a los resultados de las consultas electorales.

Parece lógico, elegante y demócrata de verdad, dedicar el 50% a los bipartidistas; un 10% a los que por accidentes o incidentes no pudieron votar, pero sobre todo, para dar luz y voz rotatorias, voluntarias o por designaciones  a los "sordomudos" forzosos que el bipartidismo condiciona o rechaza. ¿Hay también amenazas? El otro 40% -un pastón- hay que invertirlo en proyectos y realidades con empleadores, autónomos y empleados cuyo espíritu y filosofía sea compartir en vez de acaparar o dividir. Y con unas retribuciones ajustadas que poco o nada tienen que ver con los enredos y golferías de los ejecutivos, ejecutores y emprendedores al uso, ya que son proclives a la creación de confusión, privilegios y miseria.

Ni un apoyo o ayuda más, a los padres y las madres de la crisis letal que nos descoloca, descompone, desorienta, desprestigia, y atrapa. Esa es la senda a seguir para una alternativa digna y fiable que clama y reclama el malestar de la inmensa mayoría de la población paisana, forastera y universal. Y para que nuestros hijos y nietos nos sigan y respeten.

P.D. Por supuesto, si el parlamento tiene 350 diputados y hay un 40% de abstención, el parlamento estaría compuesto por 210 diputados, con los mismos votos para cada uno de ellos. Es regla de tres servirá para todos los organismos habidos y por haber. Se estará o no se estará de acuerdo con la ideología de Gaspar Llamazares por ejemplo, pero casi solito, hace el seguimiento y da réplica a más de 300 diputados y diputadas bipartidistas. Por lo tanto, el ARO y E.R.E. políticos son realizables, recomendables y rentables. Lo otro, lo que padecemos, son cuentos caros, caducos, camaleónicos y hasta cruentos.
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