www.diariocritico.com

Dos siglos no son nada

martes 16 de octubre de 2007, 18:54h
Actualizado: 29 de octubre de 2007, 18:16h
El 2 de mayo es un símbolo: el de la rebelión del pueblo español contra la ocupación francesa. De aquellos levantamientos –primero en Móstoles, luego en Madrid y en otras partes del mapa- se cumplen en breve 200 años como 200 soles, pero en la Comunidad parece que la celebración podría verse nublada por rencillas que también tienen que ver con la sensación de invasión de algunos y el impulso ilustrado de otros.

De momento, estamos en la fase de hostilidades, pero la guerra puede acabar estallando. El Gobierno regional no quiere que nadie –léase Gobierno Central- le diga cómo conmemorar tan solemne fecha, ni a quién subvencionar –ya ellos deciden solos-. Y tampoco parece haber hecho mucha gracia eso de estar bajo el “yugo” –y que nadie lo tome al pie de la letra- del presidente de la subcomisión que se encarga de los actos festivos en Madrid, que no es otro que el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón. Éste, por su parte, está encantado con el papel que le ha tocado en la película –bien lucido, por otro lado-, y no quiere aparecer ni como figurante en otros filmes.

A la vista de lo cual, merece la pena preguntarse si se mantiene vivo algo del espíritu guerrero que llevó a los madrileños a levantarse, aún a riesgo de su vida, contra los franceses. De hecho, siendo malpensado podría establecerse más de un paralelismo entre los actuales protagonistas y quienes escribieron, hace doscientos años, la historia. Por ejemplo, aquí también puede identificarse fácilmente a un general Murat, dueño del poder efectivo en Madrid. Y hay partidas de barrios –o pueblos- que comandan caudillos espontáneos. Muchos se han visto en la obligación de hacerse con “armas” –en forma de organismos o fundaciones- con las que combatir las “bayonetas”. Hay quien se empeña en tratar a los madrileños como a rebeldes. Incluso, apurando mucho, más de uno y más de dos le pondría cara a ese Godoy –mano del poder en la sombra- que encontraron escondido en una alfombra del Palacio de Aranjuez meses antes, cuando ya se vaticinaba la revuelta. Mi conclusión: menos rogar y más dar con el mazo. Sobran mamelucos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios