Bermejo tiene razón
jueves 18 de octubre de 2007, 10:59h
Actualizado: 20 de octubre de 2007, 09:25h
Todos se han lanzado contra el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, por sus declaraciones diciendo que volverán a darse las condiciones para negociar con ETA. Puede que el ministro haya sido inoportuno para los intereses electorales de su partido, pero en ningún caso ha sido disparatado su pronunciamiento. Pensar que se puede acabar con ETA sin una negociación es, simplemente, instalarse en la utopía.
Otra cosa es mostrar debilidad excesiva, optimismo irrazonable o falta de firmeza, cualidades todas que han adornado el ‘proceso’ puesto en marcha por ETAdurante los primeros tres años y tres meses de su gobierno.
Son bastantes los que, frívolamente, hablan de Bermejo como el “bocazas” del gobierno. Al margen de lo que convenga o no a los intereses de la alta política, lo que ha hecho el titular de Justicia, ha sido decir, pura y simplemente, la verdad. ¿O es que no sabíamos todos que la realidad últimamente expuesta por Zapatero y por los responsables de la seguridad del Estado, la ruptura total y para siempre con Eta, estaba distorsionada? Bocazas tal vez otros. Demasiado fácil liquidar la cuestión matando al mensajero, en esta ocasión Fernández Bermejo.
Nosotros, una vez más, nos declaramos partidarios de la negociación, sin olvidar jamás las medidas policiales. El que la hace debe pagarla. No tenía sentido tratar a los delincuentes de ETA mejor que a otros delincuentes ni se les puede dar ventajas políticas, por otra parte imposibles. Pero son cuestiones diferentes esas y la de la negociación sobre el abandono de las armas y la reinserción civil de la banda del horror. Puede que alguna vez los ciudadanos de este país acabemos admitiendo esta evidencia, que, como tantas evidencias es lo que con mas dificultad ven muchos.