www.diariocritico.com
Guapita de cara

Guapita de cara

lunes 21 de enero de 2013, 21:46h
Guapita de cara es chica, pero es lo más cercano a un mediocre con las cejas depiladas y la cara embadurnada de Belleza Ponds en 7 días. Es mujer, pero tiene todas las mañas, trazas y defectos de cualquier político macho del coso patrio.

Omnipresente en las televisiones, radios y periódicos de todo el orbe, casi nunca entiendo lo que dice, si es que dice algo más allá de ráfagas de palabras que suenan como el castellano pero que no suelen tener sentido alguno o correlato con la realidad.

No parece muy lista -claro que eso dicho de un dirigente del PP empieza a resultar un pleonasmo- aunque sí dueña de una cachaza de concreto armado que ni el viaducto de Millau.

Hoy ha salido a la palestra por dos motivos distintos: la pasta que trincaron los suyos de la manita de Bárcenas el Apandador y las urgencias nocturnas de 21 pueblos abandonados de la mano de esta diosa de la vacuidad.

Del apandador con una finca más grande que Cataluña ha dicho que "no está en el partido" -de hecho, querida Guapita de Cara, no está en ninguna parte: se lo han tragado 22 millones de euros pseudo-regularizados por un gobierno de aprendices de brujo- pero no ha querido aclarar por qué Estrella se identificaba como secretaria del Sr. Bárcenas aún el jueves 17 de enero; o por qué el tesorero que abrasó la mano del presidente Rajoy seguía teniendo despacho y coche oficial del PP el 16 de enero o por qué El Mundo asegura que tiene pruebas documentales de la felonía colectiva de los sobres oscuros de Génova. Sobre este asuntillo Guapita de Cara solo ha dicho que van a volver a auditar las cuentas ya auditadas.

Yo, que no sé mucho de tangues de alto copete, no alcanzo a imaginarme cómo se audita el dinero negro. O por qué una auditoría significa nada cuando hemos visto las cuentas de Bankia auditadas y requete auditadas o, por señalar para otro lado, las de Grecia auditadas durante añospor Goldman Sachs y que contenían más agujeros que un colador y más trolas que la infancia de Pinocho. Seguro que Guapita nos lo explicarácualquier día de estos.

De las urgencias eliminadas dijo que su supresión era una mejora del servicio sanitario. (No, la verdad que yo tampoco lo entiendo. Ni los habitantes de los municipios en que no es posible enfermar, morirse o parir de noche). Lo ha explicado con un excurso larguísimo, lleno de subordinadas, con una sintaxis complejísima en la que el sujeto de la oración principal acababa por ser el complemento indirecto de una coordinada yuxtapuesta que a su vez era el predicado de una subordinada relativa que parecía convertirse en una copulativa con aspecto de perifrástica pasiva, conclusión paratáctica a la que llegué tras vislumbrar -que no distinguir- un complemento agente. Yo, estoy seguro, he sido el sujeto paciente de semejante verborragia.

ESQUIRLA: Después de mucho pensarlo creo que esta buena mujer, que aspira a vicepresidenta del gobierno central porque el palacio de Fuensalida se le queda pequeño, padece Afasia de Wernicke. Juzguen uds. mismos:

Afasia de Wernicke:

? El habla de estos pacientes tiene una fluencia aparentemente normal, sin alteraciones articulatorias. 

? La prosodia también parece normal y adecuada a las situaciones de manera que si un oyente no presta mucha atención al contenido deldiscurso, este suena normal.

? Sin embargo, la expresión verbal de estos pacientes está lejos de ser normal: "suena"normal pero su contenido semántico está alterado.

Los afásicos de Wernicke se destacan por dos rasgos:

1) El discurso está  vacío de contenido
2) El discurso pone de manifiesto alteraciones en la comprensión de la realidad.
Pues eso.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Foro asociado a esta noticia:

  • Comentarios

    Últimos comentarios de los lectores (4)

    17226 | @kroker - 23/01/2013 @ 00:50:37 (GMT+1)
    entiendo perfectamente tu cabreo tipo corbmari: lo que estamos viendo no tiene nombre ni justificación. Son una casta de niñlos bonitos que han devenido en desvergonzados sin escrúpulos. Ahora a algunos se desgarran las vestiduras a la voz de "no todos los políticos son/somos iguales"; desafortunadamente, un sistema que funciona por bloques partidarios y no por personas honorables que se alían por afinidad ideológica no puede devenir en otra cosa más que en bloques que defienden intereses espurios y minoritarios cuando no particulares. Estamos en manos de ladrones y tontos. Un abrazo
    17225 | kroker - 23/01/2013 @ 00:39:55 (GMT+1)
    Efectivamente, el discurso de Cospeda-le y dale que te dale, no solo es vacío, es únicamente apto para imbéciles que todo se tragan o para talibanes peperos que mantienen el discurso contra toda lógica, o mínima coherencia. Pero es así, ayer con el PSOE, hoy con el PP; las cosas no cambian, pero con los peperos es desternillante. Asisto con alegría a la descomposición de este sistema podrido, que no sé si será para bien o para mal. La descomposición de la II República trajo la Guerra Civil. La putrefacción del franquismo, trajo la democracia porque no había otro remedio. La descomposición de este régimen no sabemos que nos traerá; por lo menos, a pesar de todos sus defectos, sea quizá la época histórica que más han gozado los españoles de plenos derechos civiles. El sistema o se regenera o vemos irremediablemente al enfrentamiento civil, no solo por la parte secesionista que nos toca con iluminados tipo Mas, sino por la absoluta pérdida de confianza de los ciudadanos en el régimen. Los políticos no quieren dejar la cultura del pelotazo, no les importa ser un reflejo patético de lo que ser un político en democracias en que el puesto te lo tienes que ganar convenciendo con tu trabajo e ideas a los electores. En España solo basta estar bien situado en el escalafón, para vivir el resto de tu vida sin dar un palo al agua. Enseguida, los más alabanciosos y pelotas dirán que eres un extremista; no me importa. Yo cuando estoy en sala en juicio o en comisaria asistiendo a un detenido, no me da por jugar con la ipad. Otros que cobran estratosféricamente más que yo si lo hacen, y aquí no pasa nada. Lo españoles estamos cansados de tanto meapilas enchufado, de tanto golfo, de tanto sinvergüenza (ñoss, me recuerdo a Corbmari), pero es que el hartazgo tiene un límite. No quiero ni pensar lo que pasaría en este país, si un buen día se recibiera a tiros a una comisión judicial que va a realizar un desahucio hipotecario, de esos de esos delincuentes llamados vaqueros, o como en una manifestación pacífica que es reprimida sin contemplaciones, la gente reacciona de manera más desproporcionada aún. ¿A qué está esperando este Gobierno, a que las calles se tiñan de rojo (el color de la sangre es igual para todos) para luego acusar y lamentarse de que los españoles somos extremistas?. ¿De qué somos ingobernables?. La respuesta es clara, y la presunción de inocencia ya se terminó para los políticos; este país no quiere ser GOBERNADO POR DELINCUENTES.
    17212 | @Mauro - 22/01/2013 @ 16:57:38 (GMT+1)
    la verdad Mauro es que ando buscando el nombre de la enfermedad porque estoy seguro que existe: creerse mejor y considerar a los demás imbéciles, además de megalomanía, seguro que tiene un nombre rimbombante. te prometo buscarl9o y si lo encuentro, comunicártelo. hasta entonces, estemos ojo avizor porque hay muchos como esta señora esperando para convencernos que "semos lerdos". Un saludo y gracias por tu lecturas y comentarios.
    17205 | Mauro - 22/01/2013 @ 13:06:42 (GMT+1)
    La verdad es que lo de esta Señora o Señorita clama al cielo. Tú que sabes de enfermedades raras, Pascua, está catalogada aquella del que se cree que el resto del mundo somos imbéciles? Muchos políticos la padecen y sería bueno buscar un remedio cuanto antes!

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de Diariocrítico.com

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.