www.diariocritico.com
Operación Puerto, una sentencia inmoral pero legal

Operación Puerto, una sentencia inmoral pero legal

miércoles 08 de mayo de 2013, 00:09h
Mira que si después de tanto esfuerzo, y gasto, de la candidatura de Madrid a organizar los JJOO de 2020, las indudables grandes opciones que tiene la capital de España de ganar la votación del COI se van al garete por una cuestión colateral, por algo en principio ajeno, como la famosa Operación Puerto. Porque la leve sentencia contra algunos de los acusados, sobre todo el principal impulsor de las transfusiones de sangre, el doctor Eufemiano Fuentes, no les va a llevar ni a la cárcel -mientras que otros han salido limpios de condena-,añade una pésima imagen a la ya mala que tiene nuestro país en la lucha contra el dopaje. 

Máxime cuando la juez Julia Patricia Santamaría haya decidido también no entregar las 200 bolsas de sangre en poder de Fuentes para identificar a qué deportistas -no sólo ciclistas- corresponden.Y esa cuestión es ahora fundamental en todo el planeta para el deporte en general y para organizar eventos en particular. Máxime cuando llueve sobre mojado, cuando, por envidia o no, algunas de las grandes potencias deportivas que siempre mantuvieron un nivel superior al nuestro se ven ahora superadas por estos 'annus  mirabilis' españoles con enormes triunfos en cualquier especialidad, y más aún en las más mediáticas, como fútbol, baloncesto, tenis, motociclsimo y Fórmula 1. 

De ahí que la prueba del algodón, teóricamente, era saber cómo finalizaba este juicio, cuya levedad de penas no sólo ha sido criticada por algunas de nuestras estrellas como Rafa Nadal :"Beneficia a los tramposos, cuyos nombre debería conocerse". De ahí que desde la secretaría de Estado de Deporte, amén de la propia Federación de Ciclismo, se vaya a recurrir la sentencia, como también ha pedido la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y la Unión Ciclista Internacional (UCI). Pero...

Pero, por mucho que en España y fuera disguste la sentencia, por mucho que desmoralice dada su lejanía a la ética deportiva, la misma es absolutamente legal. Ya que cuando se produjeron los hechos, en 2006, el dopaje no era delito, como ahora, y por tanto Santamaría, actuando legalmente, no tenía percha jurídica a la que agarrarse y ha aplicado el artículo 361 del Código Penal, que castiga los delitos contra la salud pública. Sí es criticable que se niegue a entregar las bolsas de sangre a las autoridades deportivas nacionales y a la AMA para que sancionaran, también sin cárcel y de la única manera posible, en forma de suspensión de licencias y retirada de títulos caso de haberlos ganado los tramposos a los que corresponden. 

Pero esa decisión forma parte de sus competencias e igualmente es legal, ya que estima que en siete años no es seguro que la cadena de conservación de la sangre no se haya roto y ésta se haya deteriorado. En cualquier caso, en el COE están temblando de cara a esa imagen de la lucha contra el dopaje, que en vez de limpiarse ha salido de esta Operación muy manchada de cara a la pelea por los JJOO 2020. Y con razón. Mira que si después de tanto esfuerzo, y gastos,el  COI nos vuelve a suspender por esta legalidad inmoral. 
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Foro asociado a esta noticia:

  • Comentarios

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    20931 | lui martos - 08/05/2013 @ 09:55:10 (GMT+1)
    Está bien enterarse de esto, porque lo de la Operación Puerto es una enorme metedura de pata, pero que encima nos pueda costar la Olimpiada es bochornoso. Yo creo que algo sí se podía hacer, al margen de la legalidad, como entregar las bolsas y caiga quien caiga. Qué país.

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de Diariocrítico.com

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.