México se rinde ante El Mesías
lunes 05 de noviembre de 2007, 10:27h
Actualizado: 08 de noviembre de 2007, 15:35h
Miles de aficionados mexicanos se rindieron este domingo a los pies de José Tomás en la soleada tarde que abrió la temporada de la Monumental Plaza México, marcada por la presencia entre el público de Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y Miguel Bosé, y la salida a hombros del diestro, que se llevó dos orejas.
Aunque no se colgó el cartel de "No hay billetes" como ha sucedido en los distintos cosos en los que ha toreado en España, en este el año de su regreso, el coliseo mexicano lució como en sus mejores tardes, con una entrada de por lo menos tres cuartas partes del aforo.
Casi nada, teniendo en cuenta que se trata de la plaza más grande del mundo, con capacidad para 42.500 espectadores.
El "Príncipe de Galapagar", que en junio pasado volvió a los ruedos después de cinco años de inactividad, vivió una tarde emotiva. No en vano fue en la arena mexicana en la que hace doce años tomó la alternativa, ante un ejemplar de 500 kilos llamado "Mariachi".
"Para José Tomás todo empezó en México, él se encuentra aquí muy a gusto, en su salsa", afirmó su apoderado, Salvador Boix, antes de comenzar la corrida, en la que flanquearon al madrileño los mexicanos Rafael Ortega y Alejandro Amaya.
Además del aliento incondicional de la afición local, tres espectadores de lujo apoyaron con entusiasmo al torero desde el burladero.
Sabina, con sombrero blanco, Serrat, con una gorra deportiva oscura, y Bosé, con unas modernas gafas de sol que no se quitó ni un instante.
Los tres, que se encuentran desde hace semanas en México cumpliendo una escala de sus respectivas giras de conciertos, aplaudieron a rabiar el temple del torero, sus verónicas y otros gestos de categoría, y se agitaron inquietos cuando el astado le pasaba muy cerca, es decir, casi todo el tiempo.
"Yo sé lo que ama José Tomas México, casi tanto como yo. Cuando vino a la barrera a hablarme me dijo: 'Va por José Alfredo', al que él y yo oímos a menudo", señaló a Efe un emocionado Sabina al abandonar la plaza.
El cantautor, que sólo tuvo palabras de elogio para el diestro, expresó su sorpresa ante la actitud de la afición mexicana, que calificó de "mejor que la de la Maestranza".
"Creo que (Tomás) ha estado maravilloso", manifestó.
Lo mismo debía pensar un seguidor mexicano que minutos antes gritaba una y otra vez en la grada "Venga, príncipe", entre chela (cerveza) y chela, y taco y taco.
Para Ismael Rivero, alguacil del coso taurino, el regreso de Tomás a México fue todo un acontecimiento ya que el diestro madrileño "representa a ambos lados, tanto a España como a México".
"Nos ha regalado unas tandas de verónicas preciosas, ceñidísimas, con una lentitud tremenda, hermosa, pintureras, como pocas veces lo hemos visto y esto va para la historia", indicó agradecido.
La tarde tuvo momento emotivo por la decisión de la empresa de la Monumental Plaza México de donar el ingreso de la corrida a los más de un millón de damnificados por las graves inundaciones de Tabasco, estado del sudeste mexicano.
Tampoco faltaron representantes del movimiento antitaurino, que en decenas protestaron con pancartas y consignas antes del inicio del festejo.