¿Una oportunidad para Susana Díaz?
miércoles 14 de enero de 2015, 21:56h
Última actualización: miércoles 14 de enero de 2015, 22:29h
Todas las miradas se dirigen ahora hacia Susana Díaz. Lo
niega, pero nadie la cree y se da por hecho que lleva meses deshojando la
margarita del adelanto electoral. Nadie da un euro por que aguante hasta el final
de la legislatura en 2016. Como mucho hasta el final del verano, que encontrar
una excusa para romper con IU nunca será problema. El problema es que Artur Mas
se le ha adelantado y ha marcado en rojo un 27 de septiembre a la que ya se
especula que podría apuntarse la presidenta andaluza.
O eso o renunciar al otoño de 2016, salvo que lo precipite
todo para este mayo o juegue a coincidir con las Generales, previstas a finales
de año o principios del siguiente y ahora también condicionadas por el anuncio
del presidente de la Generalitat. Lo que no tendría demasiado sentido es
convocar a las urnas a Andalucía en una fecha distinta y definitivamente
convertir el calendario electoral en una auténtica locura para los ciudadanos y
para los propios políticos.
Todo ello, por supuesto, condicionado a su vez por los
resultados del 24 de mayo, los más impredecibles de la Democracia y que pueden
dar al traste con cualquier estrategia.