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Si Mas y Junqueras no dimiten puede haber nuevas elecciones en Cataluña

lunes 28 de septiembre de 2015, 13:57h

La escondida verdad de las elecciones catalanes es la siguiente: Artur Mas y Oriol Junqueras han perdido y deberían dimitir y dejar paso a otros dirigentes de sus propias formaciones si quieren que Cataluña sea gobernable y no vaya a una nueva cita con las urnas. Albert Rivera es un claro ganador pero insuficiente en apoyos. El independentismo permanece estable en números pero se ha vuelto más radical, y Mariano Rajoy y Pedro Sanchez ya han comprobado que en diciembre uno de los dos tendrá que decir adiós.

Los partidos y formaciones que querían la independencia hace tres años tienen dos escaños menos en el Parlamento catalán, prácticamente los mismos votos que obtuvieron en 2012 y noventa mil apoyos más de los conseguidos en el " Referéndum" de noviembre del año pasado. Estos son los números y los datos básicos para analizar en " grueso" lo sucedido este 27 de septiembre. La pretendida independencia de Cataluña aparece tan lejana hoy como ayer, lo que ha cambiado es la composición de los " deseos". Hoy es más radical y más dispuesta a actuar frente a la legalidad establecida y la Constitución.

Convergencia y Esquerra han perdido en todas las provincias y sobre todo en Barcelona. También han perdido los socialistas y los populares y el antiguo socio de los convergentes, Unió. Los grandes beneficiados han sido Ciudadanos y la CUP, la nueva moderación del centro derecha y la radicalidad de la izquierda. Es la lectura de los partidos políticos que se enfrentan a un más que difícil panorama para conformar una mayoría de gobierno.

Los 62 escaños de "Junts pel si"necesitan de los diez de la CUP para lograr la mayoría absoluta, tanto en primera como en la previsible segunda vuelta parlamentaria. Si la CUP se abstuviese los votos de Ciudadanos más los del PSC y del PP sumarían 52 y dependería de lo que hiciesen los representantes de " Catalunya si que es pot", o sea Podemos y los militantes de Izquierda Unida con sus 11 votos, para tener uno más e impedir que el candidato Artur Mas volviera a ser presidente y Oriol Junqueras su vicepresidente.

Tiempos de negociación en los que cada formación tendrá que contar con los votos efectivos con los que cuenta en la Cámara autonómica. Los 62 tendrán que desgajarse en lo que realmente tengan CC y ERC por lo que las primeras disputas van a estar en la propia coalición ganadora. Luego vendrá la negociación con la CUP y sus 10 representantes que no quiere a Más pero está dispuesta a apoyar a otro candidato, que tendrá que presentar un programa mucho más de izquierdas que el de la derecha que representa Convergencia.

Independentismo frente a reivindicaciones sociales, una disyuntiva que puede hacer imposible la formación de un nuevo gobierno en Cataluña a pocas semanas de que se disuelvan las Cortes Generales y se convoquen elecciones en toda España, con lo que a finales de octubre tendremos a dos gobiernos en funciones, una nueva y feroz lucha interna en los partidos para conformar las listas electorales, y un calendario político que nos llevará hasta los Congresos que previsiblemente en marzo celebrarán los dos grandes e históricos partidos.

La sombra alargada de nuevas elecciones en Cataluña está en el horizonte como una posibilidad cierta. A los ganadores no les interesa, pero a los " perdedores" si ya que puede cambiar el escenario tras los resultados de mediados de diciembre y los nuevos pactos y negociaciones que se darán a nivel del estado al no lograr ninguna formación mayoría absoluta. Y si en Cataluña quien tiene ahora mismo el control de la situación es la radical CUP, dentro de tres meses quien va a tenerlo casi con toda seguridad a nivel del estado va a ser Ciudadanos.

Demasiadas incertidumbres, miedos y ambiciones personales las que están en juego. Semanas en las que los políticos tendrán que demostrar que piensan más en los ciudadanos que en ellos mismos. Puede que lo hagan, con lo que sorprenderían a la inmensa mayoría, y puede que repitan sus luchas y sus zancadillas al rival esperando rentabilidad en las urnas. Las palabras sirven para camuflar verdades, e incluso los números pueden hacerlo en estos días.

Si comparamos los resultados del domingo con los de las elecciones autonómicas de 2102 por provincias nos encontraremos con que en Barcelona ha estado el gran granero de Ciudadanos a costa del PP y del PSC pero sobre todo de Convergencia y de Esquerra. En 2012 Ciudadanos conseguía 8 escaños y este 27 de septiembre llegaba a los 17. CiU había conseguido 26 y ERC 12, pero Junts pel si se quedaba en 32, seis menos. Los socialistas han perdido 2, los populares 4 y el conglomerado de Catalunya si que es pot 1 respecto a lo que consiguió ICV hace tres años. El otro ganador en esta provincia, la CUP ha pasado de 3 a 7. Si " miramos" el nivel de independentismo por los escaños veremos que en 2012 la suma de CiU, de ERC y de CUP daba 41 escaños, mientras que ahora Juntos y CUP apenas llegan a los 39. Conclusión: la provincia de Barcelona es menos independentista que hace tres años y más de izquierdas.

Miremos a Tarragona: en 2012 CiU obtenía 7 escaños y ERC 3, diez en total. Ahora como Juntos... han tenido 9, uno menos pese a los apoyos " sociales" de las entidades que se sumaron a la candidatura. El ganador ha sido Ciudadanos que ha pasado se 1 a 4, mientras que el,PSC perdía 1, el PP perdía 2, CSQP conseguía lo mismo que logró ICV, uno, y la CUP se estrenaba con otro. El independentismo lograba 10 escaños en 2012 y obtenía los mismos en este 2015.

En Lérida las cosas son muy parecidas en cuanto apoyo al independentismo, once escaños en las dos convocatorias, pero significativos los cambios en cuanto apoyos a los partidos. En 1012 CiU tuvo 8 escaños y ERC 3, Junts pel si se ha quedado en 10. Ciudadanos no logró ninguno hace tres años y ahora ha obtenido 2, con PSC y PP perdiendo uno cada uno y con la CUP logrando el único que obtuvo ICV, en este caso a costa de CSQP que se queda en cero.

Por último, en Gerona, el independentismo se queda como estaba pero más radical merced a la presencia de la CUP que gana el escaño que pierden CC y ERC con la fórmula de Juntos. Ciudadanos gana dos que no tenía, que son a su vez los que pierden PSC y PP mientras que el escaño que logró ICV se queda en CSQP.

Si contamos los votos, Convergencia y Esquerra han perdido 3.500 votos respecto a los que consiguieron en 2012, el PSC ha perdido 4.000 y el gran derrotado ha sido el PP que de ha dejado 130.000 votos en estos tres años, claro que antes del cambio de liderazgo las cosas apuntaban mucho peor para la formación de Mariano Rajoy, que no llegaba a los diez escaños en las encuestas que se manejaban en la sede central de la calle Génova.

En la parte de los ganadores esta Ciudadanos, que ha pasado de 275.000 votos a 733.290 una gran parte de los cuales proviene de la mayor participación ciudadana, de ese histórico 77,44% que se acercó a las urnas este domingo. Algo parecido le ocurre a la CUP que ha ganado nada menos que 240.000 votos respecto a lo conseguido en los anteriores comicios. Y si queremos ahondar un poco más en los números, los cien mil votos de Unió Democrática, que no le han servido para lograr representación en el nuevo Parlament, podrían haber estado junto a Convergencia si no se hubiese roto la fórmula que funcionó durante tantos años.

Hoy Cataluña es más independiente que hace unos meses cuando se celebró el " Referéndum" que auspiciaron Artur Mas y Oriol Junqueras en noviembre del pasado año. Entonces los votos afirmativos ascendieron a 1.861.753, mientras que ahora la suma de los apoyos a Juntos y la CUP ha llegado a 1.953.660, con casi el doble de participación en este 27 de septiembre, lo que confirma que la " activación" del electorado ha dibujado un nuevo mapa de partidos pero no de sentimientos nacionales o independentistas.

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