www.diariocritico.com

Casos y cosas

miércoles 12 de octubre de 2016, 10:33h

¿Todos los españoles, forasteros, o turistas… saben que en hospitales emblemáticos españoles se roba con cierta frecuencia? Es verdad que algún profesional del hospital te recomienda no dejar objetos golosos a la vista. Pero, en la mayoría de los casos, hasta que no compruebas esas cosas…no te las crees. La mayor parte de los robos suelen ser por necesidad… o por satisfacer caprichos o vicios caros y golfos, es decir: por corrupción. La necesidad y el vicio o corrupciónsuelen ser consecuencia de la desigualdad más o menos límite.

El caso es que a mi yerno, francés, –un “mindundi” con dos carreras, másteres, conversador en cinco idiomas- y conocedor de múltiples países, le robaron un móvil de varios centenares de euros, al segundo día de estar hospitalizado en Hospital Ramón y Cajal de Madrid…¿increíble?... pero cierto. Al denunciar el hecho es cuando nos confirmaron la frecuencia de los hurtos. Hecho que ocurrió el reciente y pasado 30 de septiembre.

Todos. O casi todos los días para ser exactos, las portadas de los medios de comunicación del sistema ultracapitalista, nos dan noticias de las anormalidades, carencias o excesos de países menos ultracapitalistas o contestatarios propiamente dichos. Moraleja: hay miserias y miserables de la condición humana en todos los sistemas y lugares: ¿por qué todavía nuestros dirigentes ven siempre la paja en los ojos ajenos y nunca detectan pajares y pajarracos en los ojos propios?

Estoy casi seguro que si al ¿conservador o conservaduros? Mariano; al ¿socialista o sociolisto? Felipe; o al neoliberal Albert-Alberto les pasan esas cosas o casos en un hospital emblemático de Caracas o La Habana, por ejemplo…el suceso es portada de todos los medios de comunicación “libres y democráticos más influyentes que nos ¿informan o deforman?...todos o casi todos los días”. Así les va en solvencia y credibilidad.

Por cierto… lo de conservador-conservaduros y lo de socialista-sociolisto es evidente. Como también es evidente que al “neoliberalismo” de Albert-Alberto ya le sobra la primera “e” de la mentirosa y entrecomillada palabreja.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios