La cifra superó en siete puntos la recomendación de la UE
Tres de cada cuatro plazas de educación infantil de 0 a 3 años se sostienen con fondos públicos
viernes 21 de diciembre de 2007, 13:41h
Actualizado: 22 de diciembre de 2007, 10:16h
La consejera de Educación, Lucía Figar, informó en septiembre de que un 73 por ciento de los niños menores de tres años escolarizados en la región, más de 55.000, se encuentraban en plazas financiadas por la Comunidad de Madrid. Se trataba de una cifra que superaba en siete puntos la recomendación de la Unión Europea, establecida en el 20 por ciento.
Esta cifra supuso que tres de cada cuatro plazas de 0 a 3 años, un tramo educativo que no es obligatorio ni gratuito, estaban sostenidas con fondos públicos, según dijo Figar durante una visita a la Escuela Infantil El Espinillo, en la que estuvo acompañada por el diputado británico David Willetts, responsable de Innovación, Universidades y Destrezas del grupo de la oposición en el Parlamento británico y quien llevó a cabo un estudio sobre bienestar infantil.
La consejera compartió con el diputado británico la experiencia y los avances del Ejecutivo regional en materia de educación infantil, una de las prioridades de la Consejería de Educación para la legislatura. En este sentido, destacó la creación de nuevos centros y las ayudas destinadas a las familias para que puedan conciliar su vida familiar y laboral. Figar recordó que, en los primeros 100 días de la actual legislatura, la Comunidad de Madrid creó 23 escuelas infantiles que entraron en funcionamiento el curso 2007-2008, con un incremento de más de 2.500 nuevas plazas para atender a los niños de cero a tres años de la región.
Asimismo, señaló que la Comunidad de Madrid iba a dedicar en el curso 2007-2008 un total de 28 millones de euros para las becas de escolarización de cero a tres años (cheques guardería) en centros privados que dispusieran del primer ciclo de Enseñanza Infantil. Está previsto que estas ayudas beneficien a alrededor de 25.000 niños. Durante su recorrido por la Escuela Infantil El Espinillo, Figar y Willetts conocieron de cerca las actividades del centro educativo madrileño, que contaba con aula de psicomotricidad, zonas de juegos para estimular la creatividad, sala de lectura de cuentos, aula de bebés y taller de plástica, entre otras instalaciones.