El presidente del PP, Mariano Rajoy, lamentó no haber tenido la "suficiente capacidad de convicción" o no haber empleado el "suficiente tiempo para convencer" al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que era "absurdo ponerse a discutir sobre España y negociar con ETA". "Eso es lo que menos me ha gustado de lo que yo he hecho en esta legislatura", subrayó.
En rueda de prensa en la sede del PP, agregó que le hubiera gustado tener "más capacidad de convicción porque esos son los dos errores más importantes de la legislatura". Así, criticó que la legislatura que ahora termina haya estado marcada por los "problemas territoriales y el debilitamiento de la idea de España", así como por la negociación con ETA, dos asuntos que no eran demandados "por la mayoría", que no han traído ningún beneficio para el país y que han provocado "problemas importantes a los españoles".
Asimismo, Rajoy criticó al Gobierno de Zapatero por centrarse en estos temas y haber "olvidado los temas importantes" para los ciudadanos, como por ejemplo la evolución de la economía familiar, la subida de los precios, la inmigración o la inseguridad ciudadana. A su juicio, "se han equivocado las prioridades" de los últimos cuatro años.
Para el líder popular, esto ha motivado que la situación del país sea "claramente peor" que en 2004. Sobre el modelo territorial, destacó que hay referéndums anunciados para Euskadi y Cataluña, y afirmó que se "han roto los consensos" reinantes entre 1978 y 2004. "Los cambios territoriales han provocado división", añadió.
Pacto Antiterrorista
En lo que tiene que ver con la lucha contra ETA, lamentó que "desgraciadamente" se rompiera el Pacto Antiterrorista entre PSOE y PP para "negociar con terroristas, que ahora tienen de nuevo representantes en las instituciones". En su opinión, si se hubiera mantenido este pacto los españoles se habrían "ahorrado muchos problemas".
Rajoy se mostró "absolutamente convencido de que es posible un acuerdo entre los partidos que son alternativa de Gobierno en los grandes temas nacionales, porque fue posible hacer la Constitución". "Es posible llegar a un acuerdo en la lucha contra el terrorismo, porque la sociedad española quiere que se acabe con el terrorismo y todo el mundo quiere que desaparezcan los terroristas y que ETA sea derrotada", aseveró.
Para Rajoy, la que termina no ha sido una "buena legislatura", ya que "se ha perdido la oportunidad de colocar a España entre las mejores economías del mundo". Insistió en su convencimiento de que en la próxima legislatura se producirán los acuerdos en los "temas importantes, como siempre, porque estos cuatro años sólo pueden haber sido un paréntesis".
Temas olvidados
Entre los temas "olvidados" por el Ejecutivo destacó la economía de las familias, que también está "peor que hace cuatro años", debido a la bajada del poder adquisitivo, la desigualdad en la distribución de la renta, la subida del IPC y los tipos de interés. Acusó al Gobierno de haberse olvidado de jóvenes, asalariados y pensionistas, y recalcó que una "prioridad básica" de su partido para los próximos años será solucionar todas estas cuestiones.
Acerca de la inmigración, criticó la regularización "masiva" realizada por el Gobierno, que ha convertido a España en el "segundo país del mundo" en recepción de inmigrantes, "con 600.000 irregulares". "Quiero que quienes vengan tengan los mismos derechos y obligaciones que tuvieron los españoles cuando emigraron a Suiza, Alemania y otros países, esto es, legalidad e integración. Que vengan con un contrato de trabajo y con mismos derechos, deberes y obligaciones", propuso.
Por otro lado, preguntado acerca de lo que hará si es presidente y el Tribunal Constitucional (TC) dicta que el Estatut es inconstitucional, apuntó que él acatará la sentencia "de la primera a la última línea" y propondrá que se aplique lo que el TC diga "que no es contrario a la Constitución".
Tribunales Supremo y Constitucional
Aprovechó para recordar su propuesta de reformar la Constitución para que se exija una mayoría de dos tercios para los grandes temas, como las reformas territoriales o las que afecten al Tribunal Supremo y al TC.
Preguntado por su decisión de limitar su hipotético tiempo como presidente a dos legislaturas, estimó que es "tiempo suficiente para desarrollar un proyecto político", ya que "más allá puede que las ideas no sean tan frescas, ni tampoco la ilusión y la determinación". Eso sí, indicó que respeta que otros no se comprometan como él, porque la ley "no obliga a ello".
Sobre el anuncio de las listas electorales del PP para las generales, insistió en que no se harán públicas hasta el mes de enero. Preguntado acerca de lo que hará el día después de las elecciones si resulta perdedor, se limitó a asegurar que no se lo ha "planteado" porque lo ve "muy lejano".