La Comunidad de Madrid autorizará este miércoles la declaración del entorno de la Puerta del Sol como Zona de Gran Afluencia Turística, tal y como le había solicitado el Ayuntamiento de la capital, para que la ciudad sea competitiva con otras ciudades de Europa que tienen libertad de horarios en sus centros turísticos.
En esta zona hay cerca de un millar de comercios de todos los tamaños, incluidos algunos grandes almacenes, que a partir de ahora podrán abrir todos los domingos y festivos sin más limitaciones.
La zona solicitada por el Ayuntamiento es el Barrio de Sol, que incluye lugares tan comerciales y concurridos por madrileños y turistas como la propia Puerta del Sol, las plazas Mayor, de Callao, de Santo Domingo, de Jacinto Benavente, de Canalejas y de las Descalzas y tramos de calles como Gran Vía, Mayor, Arenal, Alcalá, Preciados y Carmen.
El consejero de Economía, Fernando Merry del Val, que dará cuenta de esta autorización, informará además del apoyo de la Comunidad a la constitución del entorno de la plaza Mayor -buena parte del Madrid de los Austrias- como Centro Comercial Abierto, impulsada también el Ayuntamiento de acuerdo con los comerciantes de esta zona.
Opinión de UGT
La secretaria general de la Federación de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego de UGT-Madrid, María José Tajuelo, aseguró este martes que la apertura los 365 días del año de los locales comerciales ubicados en la zona de Sol de la capital es "una concesión política" de la presidenta regional, Esperanza Aguirre, a "las grandes empresas", especialmente a El Corte Inglés, algo que perjudicará al pequeño comercio, auguró la sindicalista.
La responsable sindical afirmó que UGT se opone a la liberalización de los horarios comerciales de esta zona de Madrid al entender que, en contra de lo que argumenta la Comunidad de Madrid, esta medida no fomentará la creación de empleo.
A su juicio, la apertura de los comercios de Sol todo el año supondrá una reorganización del trabajo que será "negativa" para los trabajadores e "insoportable" para el sector, que no podrá mantener el ritmo de trabajo.
"Esta medida es una concesión política de Esperanza Aguirre a las grandes empresas, especialmente a El Corte Inglés, lo que podría originar futuros enfrentamientos con otras empresas como Carrefour o Alcampo, que no están presentes en este lugar y que pronto pedirán que otras zonas en las que ellas operan sean declaradas de gran afluencia turística", mantuvo Tajuelo.
La secretaria general de Comercio de UGT-Madrid también recordó que la Ley ya permite a los locales comerciales con menos de 300 metros cuadrados de superficie abrir todos los días del año y, sin embargo, "no lo han hecho".