El documento señala que Panamá lideraría el crecimiento en la región con 7.2 por ciento en el presente año, mientras que el de Perú se situaría por encima de las grandes economías como Brasil (4.5 por ciento), Argentina (5.7 por ciento), Chile (5.1 por ciento) y México (3.2 por ciento).
También estima que el Producto Bruto Interno (PBI) del Perú alcanzará un nivel de 6.1 por ciento en el 2009, el cual también sería el segundo más alto superado por Panamá (7.1 por ciento).
Dice que Perú habría logrado un superávit fiscal de 1.8 por ciento en el 2007 y para el 2008 y 2009 éste se situaría en 0.8 y 0.4 por ciento, respectivamente.
Respecto a los resultados del PBI durante el 2007, el Banco Mundial destaca que el crecimiento del Perú fue el más alto de América del Sur, seguido de Colombia con 6.5 por ciento.
Cabe señalar que el MEF afirmó esta semana que la economía peruana creció 8.3 por ciento el año pasado.
“El crecimiento en Colombia y Perú ha estado encima del promedio regional gracias a la fuerte inversión sostenida, el cual estuvo encima de 18 por ciento en Colombia y 19 por ciento en Perú durante el 2006”, indica el Banco Mundial.
Comenta que las inversiones han estado lideradas por el sector privado, con compañías extranjeras que jugaron un importante rol y la mejora de la seguridad en Colombia, y varios proyectos masivos en los sectores de energía y minería en Perú han atraído a los inversionistas y la Inversión Extranjera Directa aumentó considerablemente.
Por otro lado, informa que la capacidad de recuperación de las economías en desarrollo está amortiguando la desaceleración que se registra actualmente en Estados Unidos, y se espera que el crecimiento real del PBI de los países en desarrollo se modere hasta llegar a 7.1 por ciento en el 2008.
Mientras que de acuerdo con las previsiones, los países de ingresos altos crecerán tan sólo en 2.2 por ciento, dijo el director del Grupo de Análisis de las Perspectivas de Desarrollo y del Departamento de Comercio Internacional del Banco Mundial, Uri Dadush.
“En términos generales, esperamos que el crecimiento de los países en desarrollo sufra sólo una ligera moderación en los próximos dos años. Sin embargo, la posibilidad de que la desaceleración de Estados Unidos sea mucho más abrupta constituye un riesgo real que podría perjudicar las perspectivas de mediano plazo de dichos países”, señaló.
En lo que respecta al comercio internacional, la fuerte demanda de importaciones en los países en desarrollo ayuda a sostener el crecimiento mundial. Como resultado y dada la presencia de un dólar estadounidense más barato, las exportaciones norteamericanas se incrementan con rapidez, dijo el economista del Banco Mundial y uno de los autores del informe, Hans Timmer.
Explicó que esto ayuda a reducir el déficit en cuenta corriente de Estados Unidos y contribuye a mejorar los desequilibrios mundiales.
Igualmente, previó que las turbulencias crediticias de los mercados internacionales continuarán hasta fines del 2008, pero los costos serán manejables para las grandes instituciones financieras internacionales.
Asimismo, estimó que se mantendrán limitadas las repercusiones de los problemas del mercado de viviendas de Estados Unidos sobre la demanda de los consumidores.