OPINIÓN/Víctor Gijón
España se hunde, pero menos...
lunes 14 de enero de 2008, 12:44h
Después de cuatro años anunciando el fin de España por la aprobación del Estatut de Cataluña y las cesiones ante ETA, al tiempo que se edificaban paranoicas conspiraciones para explicar su derrota electoral el 14-M, el PP llega a la campaña electoral anunciando las mismas catástrofes, pero por otros motivos.
Ahora España se hunde por el lado de la economía. Pero, al igual que en toda la legislatura que acaba, la propensión del PP a exagerar termina por convertir sus argumentos en papel mojado. Con un peligro añadido: crear un ambiente cargado de pesimismo del que, al final, todos tengamos que arrepentirnos.
Siendo cierto que algunos indicadores económicos anuncian dificultades, la situación económica de España no es la que pinta el PP. Que, como dice Rajoy, si Zapatero vuelve a ser presidente peligra la estabilidad económica de las familias españolas, es una exageración que se no se compadece con la realidad. El aumento del precio de las hipotecas y de algunos productos básicos, con incidencia en el Índice de Precios al Consumo, es hoy por hoy perfectamente asumible.
La desaceleración en el sector de la construcción, con incidencia en las tasas de paro, se ve compensada con la pujanza del sector industrial y, sobre todo, de las empresas de I+D+I, de gran valor añadido. El superavit en las cuentas del Estado es el más elevado jamás conocido, lo cual ha permitido cubrir sin problemas los aumentos de las pensiones para mantener su poder adquisitivo.
Es precisamente esa caja rebosante, síntoma de un buen hacer no sólo del actual Gobierno sino del anterior del PP, la que permite a este partido hacer propuestas de exención de impuestos, en algunos casos excesivamente inconcretas o atrevidas. La teoría de que al bajar los impuestos crece la recaudación es verdad hasta un límite. El equilibrio debe mantenerse y para ello es necesario hacer bien las cuentas. El PP dice que las han hecho y le salen, pero no da a conocer el detalle. Como tampoco desvela cuáles son esas “medidas brutales” que tienen para combatir la supuesta crisis económica. Y la sospecha es que o no son medidas presentables o simplemente carecen de ellas.