UGT llevará esta semana a la reunión del comité de empresa de Metro de Madrid la actualización de los profesiogramas, esto es, las normas de adecuación física y psíquica que deben cumplir los aspirantes a un puesto de trabajo en la empresa.
Al hilo de la discriminación sufrida por una mujer que aspiraba a ser taquillera del suburbano pero fue rechazada por haber sufrido un cáncer años atrás, la organización sindical defendió que los requisitos para entrar a trabajar en esta empresa "sean modificados y modernizados para garantizar el respeto a la dignidad y los derechos de los trabajadores y trabajadoras aspirantes a pertenecer a la plantilla".
"Es deplorable que una trabajadora, María Rosa G., haya sido rechazada por haber sufrido un tumor de mama", se afirmó desde UGT, que reclamó la "incorporación inmediata" a la plantilla de esta mujer "tras haber superado el resto de pruebas de selección".
El sindicato aseguró que "no es la primera vez que esto ocurre", por lo que pidió "un mayor respeto a la dignidad de los trabajadores en las pruebas selectivas" y que éstas "se ajusten a los artículos de nuestra Constitución".