El consejo de administración de Mutua Madrileña acordó el pasado lunes ceder de forma temporal las funciones ejecutivas que desempeña su presidente,
José María Ramírez Pomatta, al vicepresidente primero de la aseguradora,
Carlos Martínez Pérez, por los problemas de salud que aquejan a Pomatta y que se habrían acentuado en el último mes.
El máximo órgano de gobierno de la aseguradora, que se reunió el pasado lunes sin la presencia de Pomatta, adoptó esta decisión en cumplimiento de los estatutos, que contemplan la posibilidad de un traspaso de labores ejecutivas cuando el primer ejecutivo se encuentre de baja por problemas de salud.
Carlos Martínez Pérez, que llevará el día a día de la aseguradora en tanto se recupera Ramírez Pomatta, contará para esta labor con el apoyo del vicepresidente segundo, Ignacio Garralda, según establecen los estatutos.
El consejo de administración de la Mutua remitió ayer un comunicado a la plantilla de la aseguradora dándole cuenta de esta decisión y expresó su deseo de una pronta recuperación de Ramírez Pomatta.
Ramírez Pomatta, que accedió a la presidencia de Mutua en mayo de 2002, fue sometido a un transplante de hígado en 2004, lo que le obliga a someterse a una estricta medicación. En las últimas semanas sus problemas de salud se habrían complicado con una neumonía.
Desde su llegada al cargo, el presidente de Mutua ha impulsado un proceso de expansión de la compañía que le ha llevado a plantearse adquisiciones en el exterior, a desarrollar un proyecto de ciudad sanitaria en Madrid y a emprender inversiones en el capital de empresas como Sacyr Vallehermoso (5%) o Repsol YPF (2%), tras salir del accionariado de Santander y ACS.