El titular del juzgado de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional,
Fernando Andreu, dictó ayer Auto de procesamiento de 40 militares del gobierno ruandés por los delitos de genocidio, crimen de lesa humanidad y terrorismo. El magistrado les acusó de tomar el poder por la fuerza e instaurar un régimen de terror en el país, realizando horrendos crímenes contra la población civil.
La respuesta no se ha hecho esperar: según ha sabido
Diariocrítico de fuentes diplomáticas, la televisión ruandesa, animada por la propia Presidencia del país, se ha lanzado a una campaña de diatribas anti-españolas, lo que ha exacerbado los ánimos en la capital,
Kigali. Como resultado de esa campaña, y la consiguiente alteración de los ánimos, unos cuarenta españoles, en su mayoría misioneros y miembros de organizaciones no gubernamentales, se encuentran atrincherados en sus casas temiendo lo peor.
España no tiene embajada en Ruanda –los asuntos se llevan desde nuestra representación diplomática en Tanzania-, pero sí hay cónsul. Así, la colonia española goza de momento de ‘protección consular’; una protección muy débil si se tiene en cuenta el exacerbamiento de la población auspiciado desde el propio régimen ruandés.

Tal es la preocupación del Gobierno español, que, según ha sabido
Diariocritico, altos cargos del Ministerio de Asuntos Exteriores han mantenido un encuentro este mismo viernes con el cónsul ruandés en España. En ese encuentro, el cónsul les ha transmitido el malestar del presidente Paul Kagame por el auto de procesamiento dictado por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu. Y les ha hecho saber, además, que el presidente Kagame prepara un mensaje de indignación por el citado procesamiento. Se teme, por tanto, que un mensaje así pueda precipitar acontecimientos.
El diplomático ruandés también ha hecho saber al Gobierno que no entiende cómo un juez español señala este procesamiento cuando las antiguas matanzas ocurridas en Ruanda por los enfrentamientos entre hutus y tutsis están siendo investigadas por un tribunal internacional. Además, ha dicho que los instigadores fueron los anteriores mandatarios, y no los actuales.
Los diplomáticos españoles le han hecho saber que en España la Justicia es independiente y que ésta es la decisión de un juez. Lo cierto es que, efectivamente, el juez Andreu ha actuado a instancia de parte desde una querella interpuesta por un grupo en el que se encuentra el Nóbel de la Paz
Adolfo Pérez Esquivel. Al parecer, el ruandés no ha quedado muy convencido, por lo que no está claro que se haya conseguido frenar el mensaje contra España y el Gobierno de Rodríguez Zapatero que supuestamente tiene proyectado lanzar el presidente Kagame.
40 militares procesados
Como ya hemos informado, el titular del juzgado de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, ha procesado a 40 militares del gobierno ruandés por los delitos de genocidio, crimen de lesa humanidad y terrorismo. El magistrado les acusa de tomar el poder por la fuerza e instaurar un régimen de terror en el país, realizando horrendos crímenes contra la población civil.
En la década de los 90 más de cuatro millones de ruandeses fueron asesinados o desaparecieron en el marco de un plan de exterminio por razones étnicas y/o políticas. Una estrategia que culminó, bajo el pretexto de razones de seguridad, con la invasión y conquista de la República Democrática del Congo. Las víctimas de la organización político/ militar APR/FPR eran refugiados hutus ruandeses y población civil congolesa, en su mayoría hutus congoleños.
El actual presidente de Ruanda, Paul Kagame y Comandante en Jefe del ejército ruandés no ha sido procesado porque como Jefe de Estado tiene inmunidad de jurisdicción y de ejecución.