Un año más el equipo rojiblanco vuelve a decepcionar a sus fieles aficionados cayendo eliminado en dieciseisavos del final tras un juego ramplón y lento de sus jugadores que se han visto incapaces de doblegar al Bolton inglés.
El Atlético, sin fluidez ni brillo en su fútbol, atascado muchas veces ante el repliegue del Bolton, tenía ocasiones, cada vez más claras, como un cabezazo fuera del uruguayo Diego Forlán, un disparo alto de Luis García con todo a favor para marcar el 1-0 o un penalti sobre el ariete charrúa, empujado cuando iba a conectar su remate.
No lo señalaba el árbitro polaco Jacek Granat minutos antes del final de la primera parte, despedida con otro ataque del conjunto rojiblanco, al que su empuje, más que su gris juego, le había bastado para encerrar a un contrincante sin ningún talento y que sintió la llegada del descanso como un alivio.
No cambió la segunda mitad, pero bajó el caudal de ocasiones del Atlético, demasiado lento en sus transiciones entre la defensa y el ataque. Y sus opciones ofensivas del inicio de la reanudación se limitaron a algún disparo esporádico, todos lejanos y sin excesiva inquietud para el finlandés Jaaskelainen.
El 'submarino' se hunde
Un gol, al poco de superar la media hora de juego, de Pogrebnyak, que marcó en una jugada a balón parado en la que se repetía la historia del choque de ida, ya que un fallo del meta Diego facilitaba el remate de cabeza y que mandase el balón al fondo de la red y se lo ponía más difícil al 'submarino'
El gol obligaba al Villarreal a meter tres goles en menos de 60 minutos y sembraba de dudas a un conjunto castellonense que perdió la efusividad, la contundencia inicial y, sobre todo, la claridad de ideas.
Además, el Zenit apenas pasó en el último cuarto de hora por situaciones angustiosas en su área y, aunque los rusos tampoco agobiaron al equipo español, su contragolpe sí que llevó algo de peligro a la meta de Diego López.
Un pequeña luz de esperanza se le encendió al Villarreal a los dos minutos de reanudarse el choque, ya que Shirokov recibió la segunda tarjeta amarilla y fue expulsado, con lo que los locales afrontaban casi toda la segunda mitad con un jugador más.
Sin embargo, al Villarreal le faltó suerte. Rossi pudo empatar, pero cuando estaba prácticamente solo delante del portero ruso falló una ocasión a los 50 minutos, del mismo modo que seis minutos después Tomasson desaprovechó una excelente oportunidad de cabeza.
La situación límite con la que se encontró el Villarreal motivó que Pellegrini diera entrada a los atacantes Guille Franco y Nihat Kahveci con pocos minutos disputados de este segundo tiempo.
Aunque el partido entró en una fase de mínimos sobresaltos que favorecía al Zenit, Guille Franco lograba finalmente marcar en el minuto 73, en un remate de cabeza casi desde el punto de penalti cuando se encontraba libre de marca.
El gol y una nueva expulsión en las filas visitantes dieron alas al conjunto español que en el minuto 89 lograba el segundo gol, obra de Tomasson y se situaba a un sólo gol de superar la eliminatoria.
Así, con cinco minutos de tiempo añadido decretados por el árbitro, el Villarreal se fue a la carga y aunque dos balones estuvieron cerca de entrar en la meta rival, finalmente no fue posible y el equipo castellonense quedó eliminado.
Fiesta en Getafe
Los hombres de Michael Laudrup salieron a por el partido desde el comienzo y ello se ha visto recompensado en el resultado final del encuentro. Tres a uno para los azulones y pase a octavos en la clasificación de la Copa de la Uefa. Sin duda, una noche mágica en el Coliseum.
La magia comenzaría pronto a brotar. El primero en abrir el marcador de ocasiones sería Granero. El jugador del Geta remataría un balón que salía despedido por encima de la porteria de Moretti en el minuto 20. El Geta comenzaba a avisar.
Después sería el turno de Rubén De la Red. A través de un contragolpe tuvo la ocasión más clara en sus manos, pero el centrocampista fallaba cuándo tenía la porteria a sus pies. Pero quién sigue la consigue. Y así fué como Granero ponía el 1 a 0 en el marcador en el minuto 45, tras rematar un centro Cosmin. Los azulones se iban al descanso con medio partido resuelto.
En la segunda parte, el AEK le puso más ganas e intentaba llegar con peligro a la porteria defendida por Ustari. El técnico lo intentó todo y sacaba al campo al delantero argentino Ismael Blanco para resolver el entuerto, pero no fué suficiente.
Aunque sin duda, el momento más especial de la noche ha sido el gol de Contra en minuto 80. Tras el lanzamiento de penalti, el jugador del Getafe ponía el 2 a cero en el marcador para los locales y se lo dedicaba a su padre, recientemente fallecido.
Pero la fiesta no acabaría así. Los azulones querían más y Braulio se lo dió en forma de gol. El tercero se producía en el minuto 84 tras un disparo en el centro del área que dejaba sin opciones a Moretto. Esto es lo que tiene estar en el lugar correcto.
Así pues el Getafe pasa a cuartos de final de la Copa de la UEFA. Una noche muy especial en el Coliseum para jugadores, entrenador y sobretodo, para su afición que lo celebró con locura.