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Una residencia tramitó el voto de dos ancianos sin permiso

Juan Antonio Muñoz no daba crédito el pasado sábado, cuando conoció por el servicio de Correos de San Lorenzo de El Escorial que su suegro, de 84 años y que está postrado en una silla de ruedas, es invidente, lleva un brazo en cabestrillo y padece alzhéimer, había tramitado en la oficina su voto por correo para las elecciones del próximo domingo. Lo mismo había ocurrido con su suegra, de 83 años, que vive con su esposo en una residencia de la localidad.
Según informa El País, el pasado lunes, Juan Antonio Muñoz presentó ante la Junta Electoral de Zona una denuncia por la supuesta "manipulación" que puede estarse cometiendo "con las personas mayores" en la residencia Personalia, de titularidad privada y subvención pública. A pesar de ello, se deshace en elogios sobre el trato recibido por sus suegros en el centro, construido hace algo más de dos años y que cuenta con todas las comodidades.

La familia descubrió lo ocurrido cuando acudió a dicha oficina postal a principios de febrero para solicitar la tramitación del voto por correo de la anciana, una persona "muy sensibilizada" políticamente. Un escrito de Correos le denegó la petición "por existir otra con idénticos datos en trámite". Pero cuando indagaron más a fondo, descubrieron que a nombre de la mujer también se había enviado el voto por correo en las elecciones del pasado mayo y que, además, había otra petición a nombre del esposo.

En su denuncia, le piden a la Junta Electoral que haga saber a la mesa que le corresponde al anciano que éste no ha votado y, por tanto, "su voto no es válido".

"Además de la falta de respeto a la democracia, esto es un abuso sobre los mayores", comentó airado Muñoz, que recalcó que es imposible que su suegro se haya trasladado hasta Correos a hacer la solicitud y haya podido firmarla. También explicó que hace seis meses un notario certificó que no estaba en situación de dar su consentimiento.

"Hemos hecho de meros tramitadores", aseguró ayer la directora de la residencia, Carolina Gómez. El centro, que cuenta con 153 plazas, reconoce que organizó varias salidas, para acompañar a 22 ancianos a solicitar el voto por correo. "Los que nos lo pidieron", subrayó.

La residencia puso el transporte y la asistenta social se encargó de ir con los mayores y ayudarles a rellenar el impreso. "Sólo acompañamos a los que no tienen deterioro cognitivo y salen a la calle con normalidad". Gómez afirmó que además llamaron a las familias para avisarlas: "Y no estamos obligados, porque ninguno de los que acompañamos está incapacitado".

Otros dos ancianos, María y Manuel, de 85 y 88 años respectivamente, aprovecharon uno de esos viajes para solicitar el voto por correo. "Cuando estábamos en Madrid íbamos al colegio a votar. Ahora es más lío. Tendrían que venir hasta aquí a buscarnos y volver a traernos", contaba María. Los dos ancianos aseguraron que, una vez en la oficina, ambos tuvieron que enseñar su DNI al presentar el impreso.

"Todo es en persona y muy minucioso. Es imposible que puedas hacerlo por ellos", afirmó ayer Aroa Maldonado, la asistenta social que acompañó a los mayores a Correos. "Me duele que nos acusen de algo así. Soy la primera que me niego a llevarles si no están bien y no pueden decidir por sí mismos", comentaba, perpleja por la denuncia. En el centro no se explican qué puede haber pasado. Barajan la posibilidad de que algún abuelo no le dijera a su familia que había ido con la residencia y solicitara el voto otra vez. O que se confundiera y pensara que la segunda vez ya iba a votar efectivamente.

En la Junta de San Lorenzo explicaron ayer que no les constan otras denuncias por el mismo motivo contra la residencia.
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