Más de 300 periodistas han muerto en Irak en los últimos cinco años
martes 08 de abril de 2008, 10:11h
Hoy, 8 de abril, se cumplen cinco años del asesinato de José Couso en el Hotel Palestina de Bagdad, donde se concentraban los medios de la prensa internacional, por disparos de soldados estadounidenses.
La Agrupación de Periodistas de la Federación de Comunicación y Transporte de CCOO vuelve a insistir en la necesidad de que se haga justicia. José Couso y sus compañeros Tareq Ayoub y Taras Proysiuk no resultaron muertos en medio de un fuego cruzado, ni por un proyectil que se desvía, que serían accidentes asociados a los peligros de su profesión, sino que perdieron la vida en un ataque deliberado, perpetrado por la Tercera División de Infantería Acorazada del Ejército de los Estados Unidos.
Y esto es un hecho que recoge el Auto de Procesamiento dictado por el Magistrado de la Audiencia Nacional, D. Santiago Pedraz, cuyas palabras textuales no dejan ninguna duda al respecto: "...por lo que el disparo efectuado desde el carro de combate que ocasionó la muerte del Sr. Couso se constituiría como un ataque, represalia o acto o amenazas de violencia con la finalidad de aterrorizar a los periodistas, máxime si como se señala el mismo día se dirigieron ataques a las cadenas televisivas Al Yazira y Abu Dhabi".
La imposibilidad de investigar legalmente los hechos sucedidos el 8 de abril de 2003 en Bagdad, por la sola razón de la nacionalidad de los presuntos criminales, supone de hecho la instauración de un estado de impunidad que atenta gravemente contra las más básicas esencias de las sociedades democráticas en el marco de un Estado de Derecho.
CCOO denuncia, una vez más, el estado de impunidad de la que gozan los militares de Estados Unidos, por el sólo hecho de pertenecer a la nación más poderosa de la tierra porque supone la aceptación del doble lenguaje que manejan los dirigentes de este país cuando hablan de Libertad de Información. Por un lado se presentan como los adalides de dicha libertad y por otro acaban en dos horas, con toda la libertad de Información que había en Bagdad aquella aciaga mañana, a la vez que protegen y amparan a unos militares presuntos autores de un delito de Crimen de Guerra.
El pasado 27 de febrero recibíamos la terrible noticia del asesinato del presidente del Sindicato de Periodistas de Iraq, Chihab al Tamimi. Detrás de este asesinato está la valiente labor de este sindicato, que se ocupaba de tener al día la dramática estadística de los periodistas asesinados mientras realizaban su trabajo. Según sus rigurosas investigaciones, más de 200 periodistas iraquíes han sido asesinados en estos últimos cinco años, lo que unido a las muertes de periodistas de otra nacionalidades, eleva la cifra por encima de los 300 profesionales de la prensa muertos en el ejercicio de su profesión en Irak. CCOO considera imprescindible que se investiguen los hechos y que los responsables comparezcan ante los tribunales de justicia.