La Junta militar se digna a aceptar ayuda
EE.UU cifra en 100.000 los fallecidos por el ciclón
miércoles 07 de mayo de 2008, 21:35h
Actualizado: 08 de mayo de 2008, 15:28h
Las autoridades birmanas comenzaron a repartir alimentos y agua mediante helicópteros militares en las localidades afectadas por el ciclón 'Nargis' en el delta del Irrawaddy, mientras el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PAM) y la Cruz Roja Birmana, entre otros, distribuyen también ayuda en Rangún y otras zonas afectadas.
Entretanto, la ONU alertó de que la cifra de víctimas mortales podría "aumentar considerablemente", superando las estimaciones del Gobierno birmano; una tesis compartida por Estados Unidos, que cifró en unos 100.000 los fallecidos en la zona del delta.
El PAM confirmó que ha enviado a Birmania cuatro aviones cargados de alimentos y de otros elementos de ayuda de emergencia destinados a las miles de personas damnificadas por el ciclón del sábado pasado. Así, los afectados comenzarán a recibir a partir de mañana galletas energéticas, de las que se repartirán 45 toneladas.
La directora ejecutiva del PAM, Josette Sheeran, subrayó que es "crucial" que la agencia acceda "lo antes posible a los hambrientos y a los sin techo de Birmania con alimentos listos para ser ingeridos para ayudarles a sobrevivir a este horrible desastre".
Por su parte, el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes, indicó que Naciones Unidas entregará inmediatamente al menos diez millones de dólares procedentes de su fondo de ayuda de emergencia y agregó que pronto hará un llamamiento para recaudar más dinero.
Balance de víctimas
Asimismo, Holmes señaló que la cifra de personas que han perdido la vida por el paso del ciclón 'Nargis' --que significa "narciso" en urdu-- podría aumentar "muy considerablemente", superando las estimaciones oficiales del Ejecutivo birmano.
La Embajada de Estados Unidos en Birmania coincidió con la ONU al asegurar que, según sus informaciones, alrededor de 100.000 personas podrían haber muerto en la zona del delta de Irrawaddy. No obstante, la encargada de negocios de la Embajada, Shari Villarosa, matizó que este balance no está confirmado y se basa en estimaciones de las organizaciones no gubernamentales internacionales.
Este número contrasta con las cifras que maneja la Junta militar birmana, que, según Villarrosa, apuntan a unos 70.000 muertos, sobre todo en el delta de Irrawaddy. En Rangún, donde la mayoría de los daños fueron causados por el viento, el Gobierno estima entre 600 y 700 muertos, añadió. Sin embargo, el último balance publicado por el Ejecutivo es de casi 22.500 muertos y 41.000 desaparecidos.
En cuanto a la cantidad de personas a las que el ciclón les ha arrebatado su hogar, asciende a aproximadamente un millón, de acuerdo con el portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU en Bangkok, Richard Horsey, quien informó de que todavía hay unos 5.000 kilómetros cuadrados de territorio bajo las aguas en el delta del río Irrawaddy.
Junta militar
Mientras, el Gobierno birmano se ha movilizado y varios helicópteros militares comenzaron a repartir agua embotellada y alimentos a la población en la zona del delta, donde localidades enteras han quedado completamente arrasadas, según informan los medios estatales. Además, el primer ministro, teniente general Thein Sein, preside un comité de desastres naturales en Pathein, capital de la división de Irrawaddy, y está "supervisando estrechamente la ayuda y los trabajos de reasentamiento".
Respecto a los momentos anteriores a la llegada del ciclón, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), dependiente de la ONU, reveló que las autoridades birmanas aparentemente alertaron a la población de que se aproximaba un potente ciclón al país, pero no tenían información sobre la gran ola que la tormenta trajo consigo y que arrasó buena parte de la región del delta.
A pesar de la actitud de hermetismo de la Junta militar, cuyas relaciones son complicadas con los actores internacionales que la acusan de no elegir el camino de la democracia, Naciones Unidas anunció que finalmente ha recibido su permiso para enviar ayuda de emergencia por avión
La portavoz de la OCHA, Elisabeth Byrs, añadió que "también podrían dar autorización a un pequeño equipo de la OCHA para que acompañe el vuelo de ayuda". El envío incluirá tiendas de campaña, pastillas purificadoras de agua, generadores, coberturas de plástico, utensilios de cocina y mantas para los supervivientes.
Asimismo, el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios anunció, según la agencia de Naciones Unidas, IRIN, que cuatro miembros asiáticos de un equipo de coordinación para desastres han obtenido la autorización del Gobierno birmano para viajar al país, a donde llegarán mañana. Pero Holmes agregó que al quinto miembro del grupo, que no es asiático, aún no ha recibido el permiso.
Además, Naciones Unidas aún está esperando que 40 cooperantes con experiencia en labores de coordinación de la ayuda en casos de desastre reciban la autorización gubernamental para acceder al país. En este contexto, el portavoz de la OCHA en Bangkok argumentó que, dado que el Ejecutivo "nunca antes ha tenido que enfrentarse a un desastre de esta magnitud", es "imperativo que se puedan aplicar rápidamente las lecciones (aprendidas)" en casos similares.
Propuestas de Kouchner
Ante esta situación, el ministro de Asuntos Exteriores francés se ha impacientado. Por ello, propuso que la ONU apruebe una resolución que autorice el envío de ayuda internacional a la población birmana para que los distintos países y organizaciones internacionales no tengan que esperar a recibir la autorización de la Junta militar.
En declaraciones recogidas por la cadena TF1, Kouchner recordó que Reino Unido y Francia tienen barcos situados "exactamente en frente" del delta del río Irrawaddy. "Los helicópteros están cerca, en media hora los barcos y los helicópteros franceses --e imagino que es igual para nuestros amigos británicos-- pueden llegar al lugar del desastre", explicó.
La propuesta de Kouchner se basa, según explicó, en la "responsabilidad de proteger", un principio reconocido en 2005 por Naciones Unidas según el cual es necesario proteger a la población civil cuando sus gobernantes no tienen intención de hacerlo, incluso si ello obliga a violar la soberanía de un país. Kouchner dijo a los periodistas que esta iniciativa se está discutiendo en la sede de la ONU, en Nueva York.
"Estamos analizando en Naciones Unidas si no podríamos servirnos de esa responsabilidad de proteger (...) para que haya una resolución de la ONU que autorice el paso (de la ayuda), que lo imponga al Gobierno birmano", señaló el ministro de Exteriores, que admitió que, aunque no es una "gestión jurídica fácil", constituye "un complemento indispensable para demostrar la determinación de la comunidad internacional".