Morales firmó la ley pocas horas antes de reunirse con los prefectos, la mayoría de los cuales está en contra del proyecto de nueva Constitución y exige procesos de autonomía. El mandatario y los gobernadores regionales inician hoy un diálogo para evitar nuevos referendos autonómicos.
"Por primera vez en toda la historia boliviana, que el pueblo boliviano no solamente tenga derecho a elegir, sino también a revocar si las autoridades no sirven o no prestan servicio al pueblo", declaró el presidente al sancionar la ley. Además pidió a todos los organismos internacionales que envíen observadores electorales a vigilar el desarrollo satisfactorio de los comicios.
El viceministro de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce, dijo este domingo, que la sanción de esta norma en el Senado "permitirá al pueblo decidir mediante su voto quién se queda y quién se va, es decir, quién cumplió y quién no".
"La oposición se equivocó al pensar que el primer mandatario iba a rechazar un ley impulsada por él mismo y con eso generar un escenario de desgaste para el Gobierno", añadió Arce.