Afloran las denuncias tras el encarcelamiento de los policías de Coslada
miércoles 14 de mayo de 2008, 15:46h
Actualizado: 16 de mayo de 2008, 11:23h
El número de teléfono de seguridad puesto en marcha por los responsables de la 'operación Bloque' (91 322 34 18) recibió este miércoles un aluvión de llamadas y denuncias en firme por supuestas extorsiones en el Municipio de Coslada. Después de que el juez haya ratificado la prisión provisional para 13 de los detenidos, comerciantes y vecinos por fin se han atrevido a denunciar los robos e intimidaciones.
El número recibió sólo este miércoles más de 100 llamadas y cerca de medio centenar de denuncias. Está en funcionamiento las 24 horas del día y garantiza a los denunciantes la confidencialidad y el anonimato de sus datos, lo que ha provocado un afloramiento masivo de casos de extorsión.
Las denuncias provienen de ciudadanos, empresarios y otros colectivos que han podido verse afectados por las presuntos delitos que investiga ahora la Justicia, entre ellos agresiones, cohecho, coacciones, agresiones sexuales y extorsión. De hecho, la mayoría ha optado por esa vía confidencial en lugar de dirigirse a las asociaciones de empresarios o vecinales.
Animan a denunciar
La Coordinadora de Asociaciones de Vecinos y la Confederación de Pequeñas y Medianas Empresas de Coslada, han pedido a los afectados "que denuncien y que aporten las pruebas que tengan, porque así los jueves podrán comprobar coincidencias y fecha, lo que servirá de base para inculpar a los integrantes de la trama. "Cuantos más delitos comprobados, más años de cárcel les caerán", aseguró Tomás Arcos.
El director de Inmigración de Coslada, Agustín González, señaló a que tampoco conoce ninguna denuncia formal realizada por inmigrantes de forma particular o colectiva, "ni antes de la operación Bloque ni ahora", aunque apuntó que esto no significa que algún inmigrante no haya podido ser víctima de alguna falta o delito por parte de agentes locales.
Los agentes acusan a Ginés de arrastrarlos
Las denuncias llegaron justo el mismo día que el juez Eduardo Cruz Torres confirmó las órdenes de ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza dictadas contra 13 de los agentes de la Policía Local detenidos, así como la libertad con fianza a dos de ellos. Entre ellos se encuentran el máximo responsable de la Policía Local de Coslada, Ginés Jiménez, y su segundo, Carlos M.G., que acusó a su jefe de haber "arrastrado a todos" en la supuesta trama de corrupción y extorsión a comerciantes y prostitutas.
Ante la tromba de preguntas de los informadores en la puerta del juzgado número 21 de Madrid, algunos de los agentes se declararon inocentes y atribuyeron a Ginés su implicación en la red corrupta. "Ginés nos ha metido en todo esto" o "Estoy aquí por culpa de Ginés" fueron algunas de las frases más sonadas que salieron de la boca de los policías, cuya inocencia fue defendida, en algunos casos, por sus mujeres, que insultaron a los periodistas.
Quien se despachó a gusto fue Fernando J.M., de 30 años, al que se le imputa asociación ilícita, abusos sexuales, lesiones, prevaricación y delitos contra la integridad moral, entre otros tipos penales. Mientras el agente y los guardias civiles que le custodiaban esperaban el ascensor, los periodistas le preguntaron sobre su relación con el considerado líder de la banda. "¿Seguías órdenes de Ginés", le inquirieron, a lo que respondió: "No. Ginés tenía sometido a todo el pueblo de Coslada. Yo ya le tenía miedo desde los 15 años".
A preguntas sobre 'El Bloque', Fernando explicó que simplemente "era un grupo de amigos" que salían a cenar "con las mujeres". "Pero ¿teníais hasta banderas e himnos?", le interpeló una periodista, a lo que contestó: "Eran tonterías de críos". El agente interrumpió su testimonio al ser reprendido por uno de los guardias civiles. Entonces agachó la cabeza y dejó de hablar.