Los kurdos retenidos en Barajas denunciarán al personal de seguridad por presuntos malos tratos
lunes 09 de junio de 2008, 15:08h
Actualizado: 10 de junio de 2008, 12:42h
Los cinco inmigrantes kurdos-sirios que llegaron el pasado 29 de mayo al aeropuerto de Barajas denunciarán al personal de seguridad del aeropuerto por sufrir unas presuntas agresiones durante los días que estuvieron encerrados en las dependencias del aeropuerto.
Las cinco personas, tres hombres y dos mujeres de unos 30 años, llegaron a Barajas "con pasaportes ilegales de Siria" en tránsito desde Egipto, y no embarcaron en el avión en el que tenían previsto continuar el viaje, por lo que fueron trasladados a la sala de rechazados, según informaron fuentes aeroportuarias.
Los inmigrantes explicaron lo sucedido asegurando que varias personas encargadas de la seguridad del aeropuerto les agredieron, aunque no supieron precisar si sus presuntos agresores eran personal de seguridad privado o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. "Lo único que pudimos ver es que dos llevaban una camiseta azul y otro blanca, pero nada más porque enseguida se abalanzaron sobre nosotros a pegarnos", aseguró Biland, portavoz del grupo.
Los cinco aseguraron que desde el primer momento solicitaron a un intérprete kurdo, pero que en ningún momento se les concedió la petición. "Insistimos en que necesitábamos un intérprete de nuestro idioma, pero ellos decían que nos devolverían a Siria. Nos montaron en un coche y nos llevaron a un despacho. Mi mujer empezó a encontrarse mal, no sentía las piernas, pero uno de ellos le cogió de la ropa y dijo que estaba fingiendo y que esto no nos iba a servir de nada", insistió Biland.
Maniatados y golpeados
Los refugiados aseguraron que les maniataron y les golpearon hasta dejarles la ropa completamente llena de sangre. "Si me quejaba del dolor en un sitio, me pegaban aún más fuerte. No nos dejaban a ir al baño y nos tuvieron sin comer dos días", afirmó. Fueron dos días en total lo que, según su versión, estuvieron encerrados en tales circunstancias. Al cabo de este tiempo, los trasladaron ocho días más a otras dependencias en las que estuvieron atendidos por personal de la Cruz Roja, esta vez ya con un intérprete kurdo.
A través del personal de la ONG, consiguieron contactar con una abogada de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que se encargó del procedimiento de asilo, que ahora mismo está admitido a trámite y sigue su curso. Sin embargo, y aunque la abogada de CEAR reconoce haber visto lesiones en los cinco, no existe ningún parte de lesiones que certifique las agresiones a las que supuestamente fueron sometidos.
Los cinco inmigrantes se encuentran hospedados en un hostal subvencionado por Cruz Roja a la espera de la resolución de la solicitud de asilo tramitada en el aeropuerto de Barajas. Por su parte, los agentes de la empresa de seguridad privada que opera en el aeropuerto, aseguraron que fueron ellos los agredidos, por lo que presentaron un parte de lesiones que el juzgado que instruye el caso decidió archivar.