Un informe del Ministerio de Interior reconoce que los coches patrulla "son peligrosos"
jueves 03 de julio de 2008, 10:54h
Actualizado: 03 de julio de 2008, 14:00h
Un informe del Ministerio del Interior reconoció que los coches patrulla "son peligrosos". Pese a que se recibió en diciembre, todavía hay 200 vehículos circulando. Un ingeniero del Ministerio concluyó que se debían «sustituir de manera urgente» los asientos delanteros.
Los que peor lo pasaron fueron los que medían más de 1,75. No cabían en los asientos. Sin embargo, según informa La Razón, las incomodidades no eran la única salvajada que traían de serie; faltas flagrantes de seguridad convirtieron a los coches policiales que Interior entregó hace apenas un año en las conocidas como «patrullas patera».
No cuentan con faros antiniebla, ni protección lumbar, ni EPS (un sistema de control de seguridad que vigila la tracción del coche y evita que derrape) ni un largo y extenso etcétera. Comenzaron las quejas y los agentes recolectaron cojines de casa para poder afrontar con tranquilidad una jornada al volante. Los asientos eran un mal chiste. Los delanteros no tenían tope en el raíl de desplazamiento y una barra amenazaba a diario su espalda.
Cuatro meses después, las mamparas presentaban fisuras y la paciencia de los policías también. Interior rectificó y comenzó a cambiar los asientos. Un procedimiento que consistió en cortar con una cizalla los rodillos que se clavaban en la espalda a la altura de los omóplatos y de las lumbares, según fuentes policiales.
Eso fue en noviembre, un sindicato policial, la Unión Federal de Policía (UFP) amenazó con una denunciar el estado de las patrullas ante los tribunales. Interior pidió entonces un informe a un ingeniero y técnico superior en prevención de riesgos laborales sobre los asientos delanteros de los vehículos policiales. El 26 de diciembre, concluyó que estos «no cumplían con los requisitos legales y de seguridad», y por tanto, debían ser «sustituidos urgentemente», ya que «era peligroso para los usuarios» del coche.
El Ministerio que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba en vez de reaccionar de forma instantánea, decide cambiar de estrategia y empieza a colocar los antiguos asientos a los nuevos coches. No retira los vehículos de inmediato ni toma ninguna medida a corto plazo.
Casi siete meses después, hay agentes que continúan patrullando en unos vehículos «peligrosos». Según la UFP, alrededor de dos centenares de coches no han sido modificados todavía. Lo que significa que los policías trabajan en unas condiciones lamentables de inseguridad. Al parecer, según fuentes policiales, a los responsables de la elaboración de estos asientos se les abrió un expediente, sin embargo, lo que preocupa a la UFP es cuánto dinero se ha perdido en este despropósito de «operación renove». El secretario provincial del sindicato, Alfredo Perdiguero, se pregunta por qué no se sometió el nuevo vehículo policial a la comisión de riesgos laborales durante su elaboración.
Además, se interesa por conocer el montante exacto que ha invertido Interior en subsanar, por dos veces, su error.
En cualquier caso, aunque se han modificado los asientos, el resto de las deficiencias continúan intactas. Por eso, la UFP quiere reunir a los agentes que durante este tiempo han sufrido heridas o molestias de cualquier tipo por verse obligados a patrullar en esos coches y denunciar a quien proceda.