En un hecho inédito, el desfile militar de la fiesta nacional francesa en París se celebró este lunes ante decenas de jefes de Estado y de gobierno entre los cuales estaban el controvertido presidente sirio Bashar Assad y el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon.
Todos los dirigentes que participaron el domingo en la cumbre de inauguración de la Unión por el Mediterráneo (UPM), que reúne a 43 países, fueron invitados por el presidente francés a la tribuna de honor del desfile, en la Plaza de la Concordia, en la parte baja de la célebre avenida de los Campos Elíseos.
La mayoría de los invitados del domingo estaba presente en esta ocasión, incluyendo a Assad, el primer ministro israelí Ehud Olmert, el presidente egipcio Hosni Mubarak y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas.
Olmert y Assad, cuyo países están oficialmente en guerra desde 1948, estaban instalados a unos metros de distancia uno del otro, pero evitaron encontrarse cuando llegaron a la tribuna oficial.
Entre los presentes también figuraban la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi y el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
La presencia entre los jefes de Estado y altos dirigentes de Bashar Assad, quien encabeza uno de los regímenes considerados más represivos, fue vivamente criticada en Francia por la oposición de izquierda y por organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Ex militares franceses señalaron su malestar por la presencia de Bashar Assad, denunciando "una ofensa a la memoria" de 58 soldados franceses muertos en Beirut en 1983, en un atentado contra su cuartel atribuido a Siria por numerosos observadores