El secretario de Estado de Hacienda,
Carlos Ocaña, presentó este lunes los datos de ejecución presupuestaria del primer semestre del año, y auguró que las cuentas del Estado cerrarán este ejercicio con un "
moderado" déficit, que será "
de décimas".
La caja del Estado ha visto reducir sus fondos por culpa de la caída de ingresos como consecuencia de la desaceleración del sector inmobiliario y el aumento de los costes empresariales por el encarecimiento del petróleo. Asimismo, han tenido su influencia en este resultado negativo las medidas tomadas por el Gobierno en los primeros seis meses del año para aumentar la liquidez de las empresas y ayudar a las familias a disminuir el impacto de la inflación.
Entre enero y junio, los ingresos del Estado cayeron un 4,8% mientras que los gastos aumentaron un 10% respecto al mismo periodo del año anterior. Por esa razón el Estado entra en números rojos por primera vez desde 2005.
De toda esta situación sólo se salva la Seguridad Social cuyo superávit sigue incrementándose hasta el 12,2%. Gracias a dicho saldo positivo, el Gobierno cree que le permitirá al conjunto de las administraciones públicas (Estado, Seguridad Social, comunidades y ayuntamientos) salvar las cuentas públicas a final de año con un equilibrio presupuestario o incluso cerrar en positivo.
En términos de caja, que computa los ingresos y gastos que efectivamente se han realizado durante el periodo, el Estado alcanzó un déficit de 2.065 millones de euros, frente al superávit de 4.168 millones del mismo periodo del año anterior.
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Informe del Gobierno con los Indicadores Económicos de Junio (pdf)