Galicia tiene casi el 12% de su censo de votantes residiendo en el extranjero. Somos la comunidad autónoma española con mayor número de residentes en el exterior, tanto en términos absolutos, como en proporción al número de habitantes.
Los partidos políticos gallegos con representación en el Parlamento Gallego y en las Costes Generales somos el Partido Socialista, el Partido Popular y el Bloque Nacionalista Galego. Los dos primeros somos formaciones políticas de ámbito nacional con representación en el conjunto de los territorios de España, mientras que el BNG es una formación nacionalista circunscrita, exclusivamente, al territorio gallego. En la Cámara Gallega cuenta con 13 diputados y en las Cortes Generales su representación se reduce a dos diputados y dos senadores de un total de 350 y más de 300 respectivamente (el número de senadores es variable).
La relación del BNG con la emigración ha sido siempre contradictoria ya que, por una parte, como formación nacionalista, no puede negar al papel que la emigración histórica ha tenido en la conformación identitaria de la Galicia moderna. Cabe recordar que nuestros principales símbolos colectivos fueron creados o revitalizados por emigrantes en los países de emigración: la Bandera, el Himno y la Real Academia Galega, en Cuba; Castelao murió en el Centro Gallego de Buenos Aires; los centros gallegos extendidos por medio mundo difundieron la lengua y la cultura gallega en el exterior cuando en España estaban prohibidas y perseguidas...
Por otro lado, el nacionalismo gallego nunca ha obtenido buenos resultados electorales en la emigración porque nunca ha entendido que un emigrante gallego y sus descendientes son, ante todo gallegos y españoles sin que eso les suponga ninguna contradicción por lo que, en los distintos procesos electorales, castigan muy duramente a quienes –por ejemplo- excluyen a la bandera española de los actos oficiales en los que participan representantes de esta formación política.
El partido popular ha mantenido, durante el período de gobierno de Manuel Fraga, una clara hegemonía electoral entre nuestra emigración. Por distintos factores: el liderazgo fraguiano, la desatención estratégica-electoral del PSOE a este importante colectivo de la sociedad gallega, etc. Durante ese período la legislación electoral no se modificó y las reglas de juego fueron las actualmente en vigor. Este hecho es muy relevante para comprender que la acción política del PP gallego, con respecto a la emigración, tiene más de problema de liderazgo de su presidente regional Alberto Núñez Feijoo, y de Mariano Rajoy, derrotado en dos procesos electorales consecutivos por Zapatero, que de voluntad real de consolidar derechos y de buscar soluciones desde una prespectiva de Estado a este tema. Sus propuestas y su acción política son meramente coyunturales y demuestran una clara falta de convicción en el liderazgo de sus líderes en Galicia y en España. Las últimas declaraciones de Mariano Rajoy cuestionando la limpieza del sistema electoral actualmente en vigor serían risibles si no se refiriesen a la dignidad democrática de un importante número de españoles ya que, como puede decir esas cosas quien era responsable de los procesos electorales del Estado en los gobiernos de Aznar?... el mismo Mariano Rajoy que hoy hace tales declaraciones.
Los socialistas hemos mantenido siempre una relación muy especial con nuestra emigración. Por razones históricas, ya que muchos exiliados republicanos españoles eran militantes socialistas y conformaron las élites de los centros españoles en el exterior despues de la Guerra Civil. Por razón de clase ya que al exilio político debemos sumar el exilio económico de muchos miles de españoles, mayoritariamente gallegos, que buscaron oportunidades de vida lejos de su patria. Esta relación está plasmada en las políticas actualmente en vigor ya que, practicamente todas, proceden de la época de Felipe González ampliadas y consolidadas por Zapatero; y los derechos políticos y sociales que la Constitución del 78 contempla, sin distinciones por lugar de residencia, son producto del consenso político de la época a propuesta de los socialistas. Los socialistas gallegos somos los únicos que en nuestro programa electoral nos comprometemos a introducir mecanismos que consoliden los derechos políticos de los emigrantes y al derecho de voto en urna. Ha sido el presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, el que propuso la creación de una ponencia conjunta en el Parlamento de Galicia que ha dado lugar a un acuerdo, por unanimidad, para presentar delante del Congreso de los Diputados unha Proposición de Ley para modificar la Ley Orgánica de Régimen Electoral General en ese sentido. Ha sido un diputado socialista, Xaquín Fernández Leiceaga, el que ha redactado el documento base sobre el que los demás grupos políticos han hecho sus propuestas. Y ha sido Emilio Pérez Touriño, mucho antes de ser presidente de la Xunta de Galicia, el que ha propuesto una circunscripción electoral propia para la emigración a fin de consolidar y preservar sus derechos políticos como españoles de pleno derecho.
Da la impresión de que las cosas se han hecho razonablemente bien y que en este período político se ha conseguido un nivel de consenso sobre este asunto, absolutamente desconocido en Galicia. Porqué entonces este frenesí de BNG y PP descalificando y minusvalorando, incluso, su propio trabajo en el Parlamento Gallego?
Seguramente porque el BNG es consciente que no tiene practicamente apoyos entre los emigrantes y, en lugar de analizar cuales son los errores en sus políticas para los gallegos emigrados, lo que le pide el cuerpo es retirarles el derecho a votar. Como no lo puede hacer legalmente, ni politicamente tiene la fuerza necesaria para abrir ese debate, opta por cuestionarlo en lugar de analizar las razones de fondo que hacen a los emigrantes rechazar de plano las políticas nacionalistas. La aspiración máxima del BNG es que vote el menor número posible de emigrantes aunque no se atreva a expresarlo publicamente.
Lo del PP es mucho más grave ya que el sistema actual es el existente en la época de gobierno de Manuel Fraga. Epoca en la que el Partido Popular nunca cuestinó ni el fondo ni la forma del ejercicio del voto de nuestros emigrantes. Si la ley y el modelo son los mismos, que es lo que ha variado entonces para que Núñez Feijoo y Rajoy sientan tanta desconfianza e inseguridad sobre sus posibilidades electorales entre nuestros emigrantes? Sencillamente el liderazgo ya que ambos son dos perdedores natos, uno en el conjunto de España y el otro en Galicia, y unos perfectos desconocidos entre los emigrantes, sobre todo el primero.
Votar en urna es un derecho elemental de cualquier ciudadano español resida donde resida. El Partido Socialista se ha comprometido a que esto sea posible y ha puesto los instrumentos y los medios para llevarlo a cabo. Serán otros los que tendrán que explicar porque, cobardemente, esconden detrás de una demanda legítima sus verdaderas intenciones. Los electores seguro que lo agradecerían. Los que viven dentro del territorio nacional y, sobre todo, los que viven fuera.
Marisol Soneira Tajes
Diputada Parlamento Gallego
PSdeG